Muslos de Pollo al Horno
Patatas Crujientes
Tiernos y jugosos muslos de pollo asados sobre una cama de patatas crujientes. Los jugos del pollo dan un sabor espectacular a las patatas mientras se hornean.
El pollo asado al horno es un plato reconfortante que transforma ingredientes sencillos en una comida espectacular. Al colocar los muslos de pollo marinados directamente sobre las patatas, la grasa que sueltan baña y da un toque crujiente a la guarnición. Este método asegura una carne perfecta con piel dorada, acompañada de unas patatas llenas de sabor.
Ingredientes
- 2 whole muslos de pollo enteros (con contramuslo)
- 3-4 medium patatas
- 1 batch marinada de hierbas (preparada)
- 2 tbsp aceite de oliva
- to taste sal
Instrucciones
- 1Pelar las patatas

Pela las patatas con cuidado usando un pelador o un cuchillo pequeño. Trabaja sobre una bandeja o recipiente para recoger las mondas fácilmente, asegurándote de quitar toda la piel antes de cortarlas.
Tip: Pelarlas directamente sobre un recipiente mantiene tu zona de trabajo limpia y facilita desechar los restos. - 2Cortar en trozos de bocado

Coloca las patatas peladas en una tabla de cortar y trocéalas en dados uniformes, del tamaño de un bocado. Así lograrás que se asen de manera pareja en el horno.
Tip: Intenta que los trozos de patata tengan un tamaño similar para que todos terminen de cocinarse a la vez. - 3Condimentar las patatas

Distribuye los trozos de patata cruda de manera uniforme sobre una bandeja de horno forrada con papel vegetal. Espolvorea sal por encima y añade un chorrito de aceite de oliva para sazonarlas bien antes de hornear.
Tip: Extiende los trozos en una sola capa sin amontonarlos en la bandeja para garantizar que se asen de manera uniforme y consigan una textura crujiente. - 4Rociar con aceite de oliva

Vierte una cantidad generosa de aceite de oliva sobre las patatas sazonadas en la bandeja. El aceite ayuda a que queden muy crujientes por fuera mientras se mantienen tiernas por dentro.
Tip: No escatimes con el aceite; es la clave para conseguir esa textura dorada y crujiente perfecta en tus patatas asadas. - 5Mezclar para cubrir uniformemente

Con la mano protegida por un guante, mezcla bien los trozos de patata directamente en la bandeja de horno. Asegúrate de que cada porción quede impregnada de sal y aceite de oliva de forma regular.
Tip: Mezclar con las manos garantiza que el condimento llegue a todos los rincones de las patatas troceadas. - 6Preparar el pollo marinado

Saca los muslos de pollo crudos de la marinada de hierbas, dejando escurrir un poco el exceso de líquido. Colócalos sobre la cama de patatas sazonadas que has preparado en la bandeja.
Tip: Asegúrate de colocar los muslos de pollo primero con la piel hacia arriba para que empiece a dorarse de inmediato. - 7Colocar los muslos de pollo

Acomoda con cuidado los muslos de pollo con la piel hacia arriba sobre los trozos de patata. Colocarlos de esta forma permite que la piel suelte su grasa durante el asado, y que esos jugos caigan y den un sabor increíble a la base de patatas.
Tip: Distribuye bien los muslos para que el calor circule y no cubran por completo la cama de patatas. - 8Hornear y dar la vuelta al pollo

Asa el pollo y las patatas en la rejilla superior del horno a 180°C (350°F) durante 20 minutos con la piel hacia arriba. Saca la bandeja con cuidado y, ayudándote de unas pinzas o palillos, dale la vuelta a cada muslo. Vuelve a introducir la bandeja en el horno y cocina entre 15 y 20 minutos más para que la carne se haga por completo.
Tip: Trabaja rápido pero con precaución para no perder demasiado calor del horno y evitar salpicaduras de grasa caliente. - 9Comprobar la cocción del pollo

Para confirmar que el pollo está totalmente hecho, pincha la parte más gruesa de la carne con un cuchillo o palillo. Si los jugos salen transparentes y sin rastro de sangre, el pollo está perfecto; de lo contrario, déjalo unos minutos más en el horno.
Tip: Si aún tienes dudas tras pincharlo, puedes usar un termómetro de cocina; la temperatura interna debe alcanzar los 74°C (165°F).