Espirales de pasta súper cremosos
doble queso al sartén

Por DishFrames
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Prepara esta pasta de espirales en solo 15 minutos, bañada en una salsa casera de cheddar y mozzarella increíblemente suave para el almuerzo reconfortante perfecto.

↓ Los ingredientes ↓ Los pasos

La pasta con queso es el lenguaje universal del confort. Esta versión se centra en una base sedosa de nata y mantequilla, asegurando que cada espiral quede envuelta en un abrazo dorado de queso fundido y con una textura inigualable.

Un tenedor lleno de pasta de espirales bañada en una rica salsa fundida de queso mozzarella y cheddar.
Un tenedor lleno de pasta de espirales bañada en una rica salsa fundida de queso mozzarella y cheddar.
Preparación5 mins
Cocción15 mins
Total20 mins
Porciones4 porciones
DificultadFácil
Calorías650 kcal

Ingredientes

Instrucciones

  1. 1Hervir la pasta
    Espirales de pasta secos cayendo desde un bol de cristal a una olla blanca con agua hirviendo

    Pon a hervir una olla grande con agua y añade una pizca generosa de sal. Vierte con cuidado la pasta y cocínala siguiendo las instrucciones del paquete. Busca una textura al dente para que los espirales mantengan su firmeza al mezclarlos con la salsa caliente.

    Tip: Prueba la pasta un minuto antes del tiempo recomendado para evitar que se pase y quede demasiado blanda.
  2. 2Preparar la base espesa de la salsa
    Un batidor removiendo una salsa blanca suave mientras espesa en una olla al fuego

    Derrite la mantequilla en un cazo a fuego medio. Incorpora la harina y cocínala durante un minuto para eliminar el sabor a harina cruda. Vierte poco a poco la leche y la nata sin dejar de batir para que la mezcla quede suave y empiece a espesar uniformemente.

    Tip: Batir constantemente mientras añades el líquido evita que se formen grumos en la base de la salsa.
  3. 3Añadir la mezcla de quesos
    Una mano echando queso rallado naranja y blanco en un bol con salsa blanca templada

    Una vez que la mantequilla se haya integrado bien con la leche y la nata calientes, añade la mezcla de mozzarella y cheddar rallado. La mozzarella aporta la elasticidad clásica, mientras que el cheddar añade profundidad y un sabor intenso.

    Tip: Añade el queso en puñados pequeños en lugar de todo de golpe para asegurarte de que se funda de manera uniforme.
  4. 4Remover hasta que esté suave
    Salsa de queso espesa, suave y cremosa goteando lentamente de una cuchara blanca hacia el bol

    Baja el fuego al mínimo y sigue removiendo la salsa constantemente. A medida que el queso se funda, la mezcla se convertirá en una salsa brillante y elástica. Asegúrate de que todas las hebras se hayan disuelto por completo para lograr una textura perfecta.

    Tip: Si la salsa queda muy espesa, añade una cucharada de leche a la vez hasta alcanzar tu consistencia preferida.
  5. 5Combinar la pasta con la salsa
    Un chorro espeso de salsa de queso fundido cayendo sobre un bol grande de pasta de espirales cocida

    Escurre bien la pasta y pásala a un bol grande de cristal o cerámica. Mientras la salsa aún está muy caliente, viértela directamente sobre la pasta. Usa una espátula para mezclarlo todo hasta que cada espiral esté bien cubierto de salsa de queso.

    Tip: Sirve este plato inmediatamente mientras la salsa de queso está en su punto máximo de cremosidad.

Conservación y recalentado

Refrigeradora
3 días
Guarda en un recipiente hermético. Ten en cuenta que la pasta absorberá parte de la salsa mientras reposa.
Recalentado
5 min
Recalienta en el fuego a temperatura baja, añadiendo un chorrito de leche para devolverle su textura cremosa original.

Quemar Calorías

Correr
~65 minutos a un ritmo constante de unos 10 kmh.
Pickleball
~1 hora y 30 minutos de juego competitivo y activo.
Caminata rápida
~2 horas y 10 minutos a un paso ágil de unos 5 kmh.

Preguntas Frecuentes

¡Por supuesto! Aunque los espirales son ideales para retener la salsa, las plumas (penne), caracolas o los clásicos macarrones funcionan perfectamente.
Esto suele ocurrir si el fuego está demasiado alto. Mantén la temperatura media-baja y retira del fuego en cuanto el queso se haya fundido por completo.
Puedes sustituir la leche por nata líquida extra o añadir una cucharada de queso crema a la base para obtener un acabado mucho más aterciopelado.
Si aparecen grumos al principio, sigue batiendo enérgicamente a fuego bajo. Si persisten, puedes pasar la base de la salsa por un colador antes de añadir el queso.
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