Espirales de pasta súper cremosos
doble queso al sartén
Prepara esta pasta de espirales en solo 15 minutos, bañada en una salsa casera de cheddar y mozzarella increíblemente suave para el almuerzo reconfortante perfecto.
La pasta con queso es el lenguaje universal del confort. Esta versión se centra en una base sedosa de nata y mantequilla, asegurando que cada espiral quede envuelta en un abrazo dorado de queso fundido y con una textura inigualable.
Ingredientes
- 400 g pasta de espirales (fusilli)
- 50 g mantequilla
- 2 tbsp harina de trigo para todo uso
- 250 ml leche
- 100 ml nata para cocinar o crema de leche
- 150 g queso mozzarella rallado
- 150 g queso cheddar rallado
- to taste sal
- optional perejil fresco
Instrucciones
- 1Hervir la pasta

Pon a hervir una olla grande con agua y añade una pizca generosa de sal. Vierte con cuidado la pasta y cocínala siguiendo las instrucciones del paquete. Busca una textura al dente para que los espirales mantengan su firmeza al mezclarlos con la salsa caliente.
Tip: Prueba la pasta un minuto antes del tiempo recomendado para evitar que se pase y quede demasiado blanda. - 2Preparar la base espesa de la salsa

Derrite la mantequilla en un cazo a fuego medio. Incorpora la harina y cocínala durante un minuto para eliminar el sabor a harina cruda. Vierte poco a poco la leche y la nata sin dejar de batir para que la mezcla quede suave y empiece a espesar uniformemente.
Tip: Batir constantemente mientras añades el líquido evita que se formen grumos en la base de la salsa. - 3Añadir la mezcla de quesos

Una vez que la mantequilla se haya integrado bien con la leche y la nata calientes, añade la mezcla de mozzarella y cheddar rallado. La mozzarella aporta la elasticidad clásica, mientras que el cheddar añade profundidad y un sabor intenso.
Tip: Añade el queso en puñados pequeños en lugar de todo de golpe para asegurarte de que se funda de manera uniforme. - 4Remover hasta que esté suave

Baja el fuego al mínimo y sigue removiendo la salsa constantemente. A medida que el queso se funda, la mezcla se convertirá en una salsa brillante y elástica. Asegúrate de que todas las hebras se hayan disuelto por completo para lograr una textura perfecta.
Tip: Si la salsa queda muy espesa, añade una cucharada de leche a la vez hasta alcanzar tu consistencia preferida. - 5Combinar la pasta con la salsa

Escurre bien la pasta y pásala a un bol grande de cristal o cerámica. Mientras la salsa aún está muy caliente, viértela directamente sobre la pasta. Usa una espátula para mezclarlo todo hasta que cada espiral esté bien cubierto de salsa de queso.
Tip: Sirve este plato inmediatamente mientras la salsa de queso está en su punto máximo de cremosidad.