Espaguetis carbonara
nata y beicon en 10 minutos

Por DishFrames
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Disfruta de una pasta cremosa y deliciosa con beicon crujiente y una salsa aterciopelada de parmesano. El plato reconfortante ideal para una cena rápida y perfecta.

↓ Los ingredientes ↓ Los pasos

Aunque la carbonara tradicional italiana se basa exclusivamente en huevo y queso, esta versión con nata es la favorita en muchos hogares por su textura infalible y su cremosidad extrema. La combinación del beicon ahumado con la suavidad de la crema crea un equilibrio irresistible que gusta a todo el mundo. Es la receta definitiva para quienes buscan el máximo sabor con el mínimo esfuerzo en la cocina.

Un plato de espaguetis cremosos decorado con trozos de beicon crujiente, pimienta negra recién molida y perejil fresco.
Un plato de espaguetis cremosos decorado con trozos de beicon crujiente, pimienta negra recién molida y perejil fresco.
Preparación5 mins
Cocción10 mins
Total15 mins
Porciones2 raciones
DificultadFácil
Calorías720 kcal

Ingredientes

Instrucciones

  1. 1Hervir los espaguetis
    Un cocinero introduciendo espaguetis secos en una olla de cristal con agua hirviendo sobre el fuego.

    Pon a hervir una olla con abundante agua. Añade una pizca de sal y un chorrito de aceite de oliva, luego introduce los espaguetis con cuidado. Cocina la pasta durante unos ocho minutos o hasta que alcance una textura al dente.

    Tip: El chorrito de aceite en el agua ayuda a que las tiras largas de pasta no se peguen entre sí durante los primeros minutos de cocción.
  2. 2Sazonar el agua de la pasta
    Una mano esparciendo sal marina en una olla transparente con espaguetis hirviendo.

    Cuando la pasta empiece a ablandarse, añade una pizca generosa de sal al agua. Esto proporciona una base de sabor esencial a la pasta desde el interior mientras se cocina.

    Tip: No escatimes con la sal; el agua de la pasta debe estar bien sazonada para asegurar que los espaguetis no queden insípidos.
  3. 3Preparar el beicon
    Tiras de beicon crudo cortadas en trozos uniformes sobre una tabla de madera clara.

    Corta las lonchas de beicon en tiras rectangulares uniformes de aproximadamente dos centímetros de ancho. Este tamaño garantiza que el beicon se dore de forma homogénea y se distribuya bien por todo el plato.

    Tip: Si el beicon está muy blando, mételo en el congelador durante 10 minutos para que la grasa se endurezca y sea más fácil de cortar.
  4. 4Dorar el beicon
    Primer plano de trozos de beicon cayendo en una sartén con aceite de oliva brillante.

    Mientras se cuece la pasta, calienta una sartén con un poco de aceite de oliva y añade el beicon. Fríelo a fuego medio hasta que la grasa se funda y los bordes empiecen a estar dorados y crujientes.

    Tip: Empieza a cocinar el beicon con la sartén no muy caliente para que la grasa se desprenda lentamente sin quemar la carne.
  5. 5Rallar el parmesano
    Una mano usando un rallador metálico para desmenuzar un trozo de queso parmesano sobre un bol.

    Mientras el beicon se dora, ralla unos 40 gramos de queso parmesano fresco sobre un bol pequeño que contenga la yema de huevo. La frescura del queso es clave para obtener una salsa suave y sabrosa.

    Tip: Usa queso Parmigiano-Reggiano auténtico; los quesos ya rallados de bolsa no se funden ni emulsionan con la misma calidad.
  6. 6Preparar la base de la salsa
    Un bol de cristal con una yema de huevo vibrante mezclándose con queso rallado usando una cuchara dorada.

    Con un tenedor o una cuchara pequeña, mezcla la yema de huevo con el parmesano recién rallado. Continúa removiendo hasta que el queso esté totalmente integrado, formando una pasta amarilla espesa y uniforme.

    Tip: Asegúrate de que la yema esté a temperatura ambiente para que se mezcle con mayor facilidad con el queso.
  7. 7Sofreír los aromáticos
    Cebolla picada y ajo sobre el beicon dorado en una sartén oscura con vapor saliendo.

    Cuando el beicon haya soltado su grasa, añade la cebolla y el ajo finamente picados a la sartén. Saltéalo todo a fuego medio hasta que la cebolla esté transparente y el ajo desprenda su aroma, con cuidado de no quemarlo.

    Tip: Si la sartén parece muy seca, añade una gota más de aceite de oliva para ayudar a que la cebolla se ablande de forma pareja.
  8. 8Añadir la nata
    Nata líquida vertiéndose en una sartén con beicon y cebolla, creando una base de salsa clara.

    Vierte los 200 gramos de nata en la sartén con el sofrito. Baja el fuego y remueve suavemente para que la crema se caliente y recoja todos los sabores del fondo de la sartén.

    Tip: Mantén el fuego al mínimo tras añadir la nata para evitar que hierva con demasiada fuerza o que la mezcla se separe.
  9. 9Combinar pasta y salsa
    Unas pinzas de pasta pasando espaguetis cocidos directamente a la sartén con la salsa de nata.

    Cuando los espaguetis estén al dente, pásalos directamente de la olla a la sartén con la salsa usando unas pinzas. No te preocupes por escurrirlos del todo; un poco de agua de cocción ayudará a que la salsa emulsione.

    Tip: Pasar la pasta directamente de la olla es más rápido y ayuda a que los espaguetis se mantengan calientes.
  10. 10Espesar la salsa
    Espaguetis mezclándose con una espátula en una salsa cremosa con trozos de beicon visibles.

    Sube el fuego ligeramente y remueve la pasta constantemente en la crema. Esto permitirá que la salsa reduzca y espese, cubriendo cada filamento de espagueti de forma sedosa y uniforme.

    Tip: Vigila la salsa de cerca en este punto; espesa muy rápido una vez que el almidón de la pasta reacciona con la nata.
  11. 11Incorporar el huevo y el queso
    Mezcla espesa de yema de huevo y queso vertiéndose sobre la pasta cremosa en la sartén.

    Una vez que la salsa haya espesado, apaga el fuego por completo. Vierte la mezcla preparada de yema y parmesano sobre la pasta. Es fundamental que el fuego esté apagado para evitar que el huevo se cuaje en exceso.

    Tip: El calor residual de la sartén es más que suficiente para cocinar la yema y convertirla en una salsa aterciopelada.
  12. 12Emulsionar la salsa final
    Cocinero removiendo la pasta cremosa con una espátula roja, integrando la salsa de huevo.

    Remueve enérgicamente la pasta con una espátula para integrar la mezcla de huevo y queso. El calor residual fundirá el queso y espesará la yema, creando un recubrimiento brillante y rico en cada bocado.

    Tip: Trabaja rápido en este paso para asegurar que la salsa emulsione perfectamente con el agua de la pasta y la nata.
  13. 13Sazonar con pimienta negra
    Un molinillo de metal moliendo pimienta negra sobre la sartén de pasta carbonara.

    Termina el plato espolvoreando una cantidad generosa de pimienta negra recién molida. La pimienta aporta un toque aromático necesario que equilibra la riqueza de la crema.

    Tip: Muele la pimienta justo antes de servir para maximizar su aroma y el contraste picante con la salsa.
  14. 14Decorar con hierbas frescas
    Primer plano de espaguetis cremosos con beicon y trocitos de perejil fresco verde.

    Añade un puñado de perejil fresco picado. Las hierbas proporcionan un contraste visual y un sabor fresco que equilibra la intensidad del beicon y la nata antes de servir.

    Tip: Usa siempre perejil fresco si es posible; su sabor es mucho más robusto que el de la versión seca.

Conservación y Recalentado

Nevera
2 días
Guarda en un recipiente hermético. Ten en cuenta que la salsa se espesará notablemente al enfriarse.
Recalentado
3-5 min
Calienta en una sartén a fuego lento con un chorrito de leche o agua para soltar la salsa. Evita el fuego alto para que el huevo no se corte.

Quemar Calorías

Correr
~65 minutos a un ritmo constante de unos 10 kmh.
Ciclismo recreativo
~1 hora y 50 minutos de paseo relajado a unos 14 kmh.
Zumba
~95 minutos de baile cardiovascular de alta energía.

Preguntas Frecuentes

Puedes hacerlo, pero la yema es la que aporta el color dorado característico y una sensación mucho más rica en boca. Con el huevo entero, corres el riesgo de que la clara se cuaje en trozos blancos visibles.
La pasta sigue absorbiendo líquido mientras reposa. Si queda muy espesa, simplemente añade una cucharada del agua de cocción de la pasta que hayas reservado y remueve hasta recuperar la cremosidad.
Normalmente no es necesario. Entre el agua salada de la pasta, el beicon y el queso parmesano, el plato ya tiene suficiente sodio. Te recomendamos probarlo antes de añadir sal extra.
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