Los huevos japoneses, o ajitsuke tamago, son un elemento esencial en los tazones de ramen y en los bento en Japón. Lograr esa yema característica, melosa y ligeramente líquida, requiere precisión en el tiempo de cocción y un baño de hielo inmediato para detener el proceso. Sigue este método para asegurar que tus huevos queden perfectamente cocidos y fáciles de pelar.
Un huevo pasado por agua cortado a la mitad, mostrando una yema vibrante y melosa.
Preparación5 mins
Cocción20 mins
Total25 mins
Porciones4 huevos
DificultadFácil
Calorías150 kcal
Ingredientes
4 huevos grandes
1 tbsp sal
Instrucciones
1Lavar los huevos
Añade sal a los huevos y frótalos suavemente para asegurar que estén completamente limpios antes de cocinarlos.
Tip: Usar una esponja suave ayuda a eliminar cualquier residuo de la cáscara de manera efectiva.
2Hervir los huevos
Lleva una olla con agua a ebullición y añade los huevos con cuidado. Hierve durante exactamente seis minutos y medio para lograr la textura perfecta de huevo pasado por agua.
Tip: Usar un temporizador es crucial para obtener la consistencia exacta de la yema.
3Enfriar los huevos
Inmediatamente después de hervir, transfiere los huevos a un recipiente lleno de agua con hielo para detener el proceso de cocción.
Tip: El baño de hielo es esencial para evitar que se sobrecocinen y facilita mucho el pelado.
4Pelar los huevos
Después de enfriar los huevos en agua con hielo durante diez minutos, utiliza suavemente el dorso de una cuchara para romper y retirar las cáscaras.
Tip: Romper la cáscara bajo el agua puede ayudar a aflojarla para pelarlos más fácilmente.
Almacenamiento
Refrigerador
3 días
Almacena los huevos pelados en un recipiente hermético sumergidos en un adobo a base de soja para obtener el mejor sabor y textura.
Quemar Calorías
Yoga al caminar
~40 minutos de yoga consciente caminando.
Limpieza de cocina
~50 minutos de limpieza post-cocina.
Lavar platos
~50 minutos de lavar platos.
Preguntas Frecuentes
Usar huevos que no sean extremadamente frescos suele facilitar el pelado. Además, asegurar una transición rápida a un baño de hielo ayuda a que el huevo se encoja ligeramente dentro de la cáscara, facilitando su eliminación.
Sí, para una yema melosa pero un poco más firme, aumenta el tiempo de ebullición a 7 minutos. Para una yema completamente cuajada, se recomiendan de 9 a 10 minutos.
La sal actúa como un abrasivo suave para ayudar a limpiar la superficie de la cáscara, asegurando que no queden residuos en el agua, aunque lavar solo con agua también es efectivo.