Auténtica Pizza Napolitana Casera
Experimenta el verdadero sabor italiano con esta pizza napolitana hecha desde cero. Incluye masa estirada a mano, mozzarella fresca casera y salsa de tomate.
La pizza napolitana es una obra maestra de la simplicidad culinaria que se basa en ingredientes de alta calidad y técnicas precisas en lugar de coberturas abrumadoras. Esta receta te guía a través de todo el proceso artesanal, desde mezclar la quintaesencia de la harina tipo 00 hasta estirar y moldear tus propios bollos de mozzarella fresca directamente en tu cocina.
Ingredientes
- 240 g harina de fuerza tipo 00 para pizza
- 2 g levadura seca activa
- 3 g azúcar granulada
- 3 g sal marina fina
- 170 g agua
- 1 puñado pequeño orégano fresco
- al gusto aceite de oliva virgen extra
- 1 lote leche entera fresca (para cuajada de mozzarella)
- 1 lote salsa de tomate de alta calidad
- 1 puñado hojas de albahaca fresca
Instrucciones
- 1Tamizar los ingredientes secos

Tamiza 240g de harina para pizza tipo 00 junto con la levadura, el azúcar y la sal a través de un colador de malla fina en un tazón grande para mezclar. El tamizado asegura que todos los componentes secos estén aireados uniformemente y libres de grumos para lograr una consistencia de masa suave.
Tip: Asegúrate de que el tazón esté completamente seco antes de tamizar para evitar que la harina se aglomere. - 2Añadir orégano fresco

Toma un puñado pequeño de orégano fresco y esparce las hojas directamente en el tazón que contiene la mezcla de harina seca tamizada. Las hierbas frescas infundirán a la masa un sabor sutil y aromático durante el proceso de mezclado.
Tip: Retira limpiamente las hojas de los tallos más duros para asegurar una textura de masa suave más adelante. - 3Verter el agua

Vierte gradualmente 170g de agua desde una pequeña jarra de metal en el tazón que contiene la mezcla de harina y orégano. Usa un batidor de masa de madera para remover continuamente el líquido con los ingredientes secos hasta que comience a formarse una masa rugosa.
Tip: Vierte el agua en un chorro constante y controlado mientras bates para evitar la formación de grumos pesados. - 4Rociar con aceite de oliva

Rocia una pequeña cantidad de aceite de oliva sobre la mezcla de masa rugosa utilizando una pequeña jarra de cobre con pico largo. El aceite ayuda a enriquecer la masa, aporta humedad y hace que el proceso de manipulación y amasado sea mucho más suave.
Tip: Usa aceite de oliva virgen extra de alta calidad para obtener el mejor perfil de sabor en tu corteza de pizza napolitana. - 5Verter la leche para la mozzarella

Vierte leche fresca de un recipiente transparente en una olla de hierro fundido negro resistente como primer paso para hacer queso mozzarella fresco casero. Asegúrate de que la olla esté limpia y colócala sobre una fuente de calor adecuada para comenzar el proceso de elaboración del queso.
Tip: Usa leche entera para obtener una textura rica y cremosa, así como una formación adecuada de la cuajada de queso. - 6Colar la mezcla de cuajada tibia

Vierte con cuidado la mezcla de cuajada tibia desde un tazón decorativo a través de un colador de metal colocado dentro de un tazón de acero inoxidable para escurrir el exceso de líquido. Esto ayuda a separar la cuajada de queso sólida del suero durante la preparación de la mozzarella.
Tip: Realiza esta transferencia con suavidad para mantener la cuajada blanda intacta y con la textura adecuada. - 7Estirar el queso mozzarella

Toma la cuajada de mozzarella fresca, estírala y modélala a mano dentro de un tazón lleno de líquido tibio para desarrollar su característica textura elástica.
Tip: Trabaja rápidamente mientras el agua esté tibia para mantener la cuajada flexible. - 8Formar las bolas de mozzarella

Da forma de esferas lisas y redondas de queso mozzarella fresco a la cuajada estirada directamente dentro de un tazón de agua para mantener su humedad y forma.
Tip: Rueda suavemente para asegurar una superficie lisa sin desgarrar el queso. - 9Amasar y estirar la masa fermentada

Tira, estira y amasa la masa de pizza fermentada directamente dentro del tazón con borde verde para desarrollar la estructura del gluten y la aireación.
Tip: Manipula la masa con suavidad para preservar las burbujas de gas formadas durante la fermentación. - 10Dividir y dar forma a las porciones de masa

Coloca la masa sobre una encimera fuertemente enharinada y usa tus dedos para dividirla y darle forma de porciones individuales para hacer pizza.
Tip: Asegúrate de que la encimera tenga suficiente harina para evitar que la masa húmeda se pegue. - 11Incorporar albahaca en las bolas de masa

Toma las bolas de masa de pizza moldeadas y presiona suavemente hojas de albahaca fresca en sus superficies para infundir sabor herbal en la masa.
Tip: Presiona ligeramente para que las hojas de albahaca se adhieran de forma segura sin romper la piel de la masa. - 12Cortar la mozzarella fresca

Coloca una bola de mozzarella fresca en una tabla de cortar de madera y usa un cuchillo afilado para cortarla en piezas uniformes para cubrir la pizza.
Tip: Usa un cuchillo afilado para hacer cortes limpios sin aplastar el queso blando. - 13Estirar la masa de albahaca a mano

Esparce harina uniformemente por la encimera limpia para evitar que se pegue, luego toma una bola de masa infundida con albahaca y presiona y estira suavemente hacia afuera con las manos para formar una base redonda.
Tip: Presiona suavemente desde el centro hacia afuera para empujar el aire hacia la corteza exterior, formando un buen borde (cornicione). - 14Verter y extender la salsa de tomate

Vierte la rica salsa de tomate roja directamente en el centro de la base de masa de pizza estirada, luego usa la base de una taza o cucharón para extenderla uniformemente en círculos concéntricos, dejando un borde exterior limpio para la corteza.
Tip: Usa un toque ligero para no desgarrar los centros delicados de tu masa estirada a mano. - 15Rociar con aceite de oliva

Toma un dispensador de aceite de oliva virgen extra de alta calidad y rocía un hilo fino y uniforme en patrón de espiral sobre la base de salsa de tomate recién extendida.
Tip: Una pequeña cantidad de aceite de oliva de buena calidad realza el sabor y ayuda a ligar la salsa durante el horneado. - 16Disponer la mozzarella fresca

Desgarra y distribuye rodajas de queso mozzarella fresco prémium de manera uniforme sobre la base de pizza con salsa de tomate, asegurando una distribución equilibrada para cada porción.
Tip: Desgarrar el queso a mano en lugar de cortarlo crea piezas irregulares que se derriten de manera más natural. - 17Transferir a la pala de metal

Desliza con cuidado una pala metálica para pizza por debajo de la pizza completamente armada, ajustando suavemente los bordes para asegurar que repose de forma segura antes de transferirla al horno.
Tip: Dale a la pala una sacudida rápida de antemano para asegurar que la masa se deslice libremente y no esté pegada a la encimera.