Pizza clásica italiana de Margherita
salami
Domina dos pizzas italianas icónicas a partir de una sola masa fermentada en frío durante la noche: crujiente por fuera, aireada y tierna por dentro.
La gran pizza casera depende de la paciencia en lugar de equipos pesados. Al utilizar un método de fermentación en frío durante la noche, esta receta desarrolla sabores complejos similares a la masa madre y una corteza notablemente aireada sin necesidad de amasar. Ya sea que prefieras la frescura de una Margherita clásica o la riqueza de una pizza de salami, este método ofrece una calidad de pizzería auténtica directamente desde un horno doméstico.
Ingredientes
- 360 g harina de fuerza
- 252 ml agua
- 3 g levadura seca
- 6 g sal
- 20 ml aceite de oliva
- al gusto salsa de tomate italiana
- al gusto queso mozzarella rallado
- al gusto rodajas de salami
- al gusto hojas de albahaca
- al gusto sal marina
- al gusto pimienta negra
- al gusto sémola de maíz
Instrucciones
- 1Disolver la levadura en agua

Vierte el agua y la levadura seca en un bol limpio y revuelve bien para disolver la levadura por completo.
Tip: Asegúrate de que el agua esté a temperatura ambiente para no dañar los cultivos activos de la levadura. - 2Añadir harina, sal y aceite de oliva

Añade la harina de fuerza, la sal y el aceite de oliva directamente en el bol que contiene la mezcla de levadura disuelta.
Tip: Evita que la sal entre en contacto directo con la levadura seca al principio para proteger su actividad. - 3Mezclar para formar una masa áspera

Utiliza una espátula para mezclar todos los ingredientes dentro del bol hasta que se combinen en una masa áspera y despegada.
Tip: Asegúrate de que no queden bolsas de harina seca en el fondo o en los lados del bol. - 4Amasar la masa

Usa tus manos para amasar y masajear suavemente la masa directamente dentro del bol hasta que se vuelva cohesiva.
Tip: Trabaja la masa de forma uniforme para comenzar a desarrollar la estructura del gluten. - 5Primer estirado y doblado

Realiza el primer estirado y doblado de la masa levantando una sección desde el borde y doblándola sobre el centro.
Tip: El estirado ayuda a construir fuerza estructural sin necesidad de un amasado tradicional intensivo. - 6Probar el desarrollo del gluten

Estira suavemente una pequeña sección de la masa para revelar una capa de membrana fina y translúcida tipo ventana.
Tip: Si la masa se rompe con demasiada facilidad, déjala reposar unos minutos antes de volver a intentarlo. - 7Dividir la masa

Toma la bola de masa fermentada y utiliza un raspador de masa para cortarla y dividirla en dos porciones iguales para dar forma a las pizzas individuales.
Tip: Asegúrate de que tus cortes sean limpios para mantener cada porción de masa uniforme en tamaño. - 8Colocar la masa en un recipiente

Coloca las porciones de masa recién formadas dentro de un recipiente de fermentación transparente y rectangular, dejando suficiente espacio entre ellas para la expansión.
Tip: Engrasa ligeramente el interior del recipiente para evitar que la masa se pegue durante el proceso de fermentación. - 9Espolvorear la masa fermentada con sémola

Saca las piezas de masa fermentada del refrigerador y espolvorea sémola de maíz generosamente sobre ellas para evitar que se peguen.
Tip: La sémola aporta un toque crujiente rústico y facilita deslizar la pizza hacia la pala. - 10Dar forma redonda a la masa

Transfiere las piezas de masa a una esterilla para amasar con sémola de maíz y dales forma redonda con cuidado.
Tip: Maneja la masa con delicadeza para evitar desinflar las burbujas de aire acumuladas durante la fermentación. - 11Estirar la base de la pizza

Presiona la masa relajada hacia afuera desde el centro hacia los bordes usando las yemas de los dedos, asegurándote de conservar el borde exterior para una costra esponjosa.
Tip: No presiones el borde exterior, ya que esos gases atrapados son los que crean la corteza aireada. - 12Extender la salsa de tomate italiana

Añade y extiende la salsa de tomate italiana de manera uniforme por toda la base de la masa estirada, dejando un borde limpio.
Tip: Usa la parte trasera de una cuchara en movimientos circulares para distribuir la salsa de manera uniforme sin romper la masa. - 13Añadir el queso mozzarella

Esparce el queso mozzarella rallado generosamente sobre la base de salsa de tomate para asegurar una cobertura rica y fundida.
Tip: Distribuye el queso de manera uniforme para que se derrita de forma homogénea durante el horneado a alta temperatura. - 14Cubrir con salami y aceite de oliva

Coloca las rodajas de salami de manera uniforme encima de la pizza y rocía con un poco de aceite de oliva antes de hornear.
Tip: Un ligero chorrito de aceite de oliva ayuda a que la corteza se dore maravillosamente y realza el aroma.