Pollo frito crujiente
estilo americano
Domina el arte del crujido perfecto con este pollo estilo americano marinado en suero de leche, inspirado en la icónica técnica de Gordon Ramsay.
No hay nada como la satisfacción de un trozo de pollo perfectamente frito, con su exterior dorado y crujiente que da paso a una carne increíblemente jugosa. Esta receta se basa en la clásica tradición estadounidense de remojar el pollo en suero de leche, lo que ablanda la carne y proporciona la base ideal para una costra sazonada y rugosa. Seguir un método de fritura en dos etapas garantiza que el crujido no solo sea inmediato, sino duradero.
Ingredientes
- 500 g alitas y muslos de pollo
- 1 cup leche
- 1 tbsp vinagre blanco o jugo de limón
- 300 g harina de trigo todo uso
- to taste sal
- to taste pimienta negra
- 1 tbsp ajo en polvo
- 1 tbsp chile en polvo
- 2 cm depth aceite para freír
Instrucciones
- 1Prepara el sustituto de suero de leche

Vierte una taza de leche en un tazón y añade una cucharada de vinagre blanco o jugo de limón. Revuelve suavemente y deja reposar la mezcla durante 10 minutos hasta que espese y se corte, creando un sustituto casero de suero de leche.
Tip: Si no tienes suero de leche a mano, este sustituto ácido es perfecto para ablandar el pollo. - 2Marina el pollo

Coloca 500g de alitas y muslos de pollo crudos en una bolsa hermética. Sazona generosamente con sal y pimienta, luego vierte el suero de leche preparado sobre el pollo. Masajea la bolsa para asegurar que el pollo esté cubierto uniformemente y refrigera de 1 a 2 días.
Tip: Marinar en suero de leche durante al menos 24 horas asegura que el pollo se mantenga jugoso durante la fritura. - 3Prepara la harina sazonada

En un tazón de vidrio, combina 300g de harina con sal, pimienta negra, ajo en polvo y chile en polvo. Mezcla bien hasta que las especias estén distribuidas uniformemente por toda la mezcla de harina para asegurar una costra sabrosa.
Tip: Asegúrate de batir bien las especias para que el rebozado tenga un sabor consistente en cada bocado. - 4Calienta el aceite

Vierte unos 2 cm de aceite de cocina en una sartén profunda. Calienta el aceite a 160 grados Celsius para preparar la fritura, manteniendo la temperatura con cuidado para obtener los mejores resultados.
Tip: Usa un termómetro de cocina para mantener la temperatura del aceite estable y lograr una fritura uniforme y crujiente. - 5Empaniza el pollo

Saca un trozo de pollo marinado de la bolsa, sacude el exceso de suero de leche y pásalo bien por la mezcla de harina sazonada. Presiona la harina sobre la carne, luego sacude el exceso suelto para asegurar una capa ligera.
Tip: El doble empanizado, sumergiéndolo de nuevo en el suero de leche y en la harina, creará una costra extra gruesa y crujiente. - 6Fríe el pollo

Sumerge con cuidado el pollo empanizado en el aceite caliente. Fríe durante 10 a 12 minutos, manteniendo la temperatura del aceite entre 140 y 160 grados Celsius. Retira y termina con una fritura rápida de 2 minutos a 160 grados para obtener la máxima crujidez.
Tip: Freír en dos etapas —una cocción inicial más larga y un golpe de calor rápido— es el secreto de la textura crujiente perfecta. - 7Retira y escurre

Levanta con cuidado el muslo de pollo frito fuera del aceite caliente usando pinzas, permitiendo que el exceso de aceite gotee de nuevo en la sartén. Este paso es crucial antes de la doble fritura final, ya que asegura que la costra mantenga su integridad y evita el exceso de grasa.
Tip: Mantén el pollo sobre la sartén durante unos segundos para dejar que el aceite escurra completamente antes de pasarlo a una rejilla. - 8Segunda fritura para mayor crujido

Sumerge las piezas de pollo parcialmente cocinadas de nuevo en el aceite caliente, manteniendo la temperatura a 160 grados Celsius. Fríe durante 2 minutos adicionales para lograr un color dorado más profundo y una textura crujiente perfecta.
Tip: La segunda fritura debe ser corta; vigila de cerca el pollo para asegurar que no se queme mientras logra el crujido ideal.