Fideos Caseros en Salsa de Tomate
Huevo (Zhanshui Mian)
Aprende a preparar fideos estirados a mano con una salsa reconfortante de tomate y huevo, coronados con aceite de chile y ajo aromático.
Estos fideos caseros representan la esencia de la cocina rústica, donde la textura es la protagonista. Al estirar la masa a mano, logras una elasticidad superior que absorbe perfectamente la salsa de tomate y huevo. Un toque final de aceite de chile y ajo caliente añade una profundidad de sabor que convierte a este plato sencillo en una experiencia verdaderamente satisfactoria.
Ingredientes
- 300 g harina de trigo común
- 1 tsp sal
- 150 ml agua
- 2 tbsp aceite de cocina
- 3 huevos
- 2 tomates grandes
- 3 cloves ajo
- 1 tbsp chile en polvo
- 2 tbsp aceite de cocina (para el aceite de chile)
- 1 tsp salsa de soja clara
- 0.5 tsp sazonador de trece especias
- 1 stalk cebolleta (opcional para decorar)
Instrucciones
- 1Amasa la mezcla

Añade la sal a la harina e incorpora el agua gradualmente, amasando hasta obtener una masa firme pero manejable. Deja reposar 20 minutos y amasa brevemente a mitad del tiempo para desarrollar la elasticidad.
Tip: Amasar a mitad del reposo ayuda a lograr la elasticidad deseada para los fideos. - 2Divide la masa

Después de que la masa repose, extiéndela en tiras largas sobre una tabla de madera y corta las tiras en porciones de tamaño uniforme.
Tip: Mantén las piezas uniformes para asegurar una cocción pareja más adelante. - 3Aceita y forma la masa

Pincela cada trozo generosamente con aceite de cocina, apílalos, cúbrelos con plástico o una tapa y deja reposar 30 minutos para facilitar el estirado.
Tip: El aceite evita que la masa se pegue durante el reposo. - 4Prepara los huevos

Rompe los huevos en un bol limpio, añade una pizca de sal y bátelos bien hasta que estén combinados.
Tip: Batir bien asegura una textura suave al preparar la sopa de huevo después. - 5Prepara los tomates

Lava bien los tomates frescos y córtalos con cuidado en trozos pequeños del tamaño de un bocado.
Tip: Cortar los tomates en trozos pequeños ayuda a que liberen sus jugos más rápido al saltearlos. - 6Prepara el aceite de chile

Coloca el ajo picado y el chile en polvo en un bol pequeño. Vierte con cuidado el aceite de cocina muy caliente sobre la mezcla para liberar los aromas.
Tip: Ten cuidado al verter el aceite caliente; chisporroteará al contacto con el ajo y el chile. - 7Revuelve los huevos

Calienta aceite en un wok y vierte la mitad de la mezcla de huevo, revolviendo hasta que esté cocido. Retira los huevos revueltos del wok y resérvalos para usar en la sopa.
Tip: Mantén el fuego a potencia media-alta para que los huevos queden esponjosos y dorados rápidamente sin secarse. - 8Saltea la base de tomate

En el mismo wok, saltea los trozos de tomate con sal, salsa de soja y las trece especias. Presiona los tomates con una espátula para liberar sus jugos y crear una base concentrada.
Tip: Presionar los tomates ayuda a liberar los jugos más rápido, creando una base de sopa más rica. - 9Prepara la sopa de huevo

Una vez que los tomates hayan soltado sus jugos, añade agua al wok y lleva a ebullición. Vierte el resto de los huevos batidos lentamente sobre el caldo hirviendo en movimiento circular para crear cintas finas. Incorpora los huevos revueltos reservados y mezcla todo.
Tip: Vierte el huevo lentamente mientras revuelves suavemente para lograr la textura característica de la sopa de huevo.