Pizza de Verano
Rúcula y Prosciutto
Una vibrante pizza italiana de verano con tomates cherry dulces, sabroso prosciutto y rúcula refrescante sobre mozzarella derretida, con una masa poolish al 70% de hidratación.
Esta pizza de verano captura la esencia de la gastronomía italiana al combinar una base de poolish ligera y aireada con ingredientes frescos y crujientes. La rica mozzarella derretida y el sabroso prosciutto curado se equilibran brillantemente con el toque picante de la rúcula fresca y los tomates asados dulces. Es un cambio refrescante respecto a las pizzas más pesadas de invierno y se convierte en el plato principal ideal para las reuniones en clima cálido.
Ingredientes
- 505 g poolish
- 110 g harina
- 8 g sal
- 1 tbsp aceite de oliva virgen extra
- 1 cup tomates cherry
- 150 g queso mozzarella
- 50 g prosciutto
- 30 g rúcula
- 30 g queso parmesano
Instrucciones
- 1Añadir la sal y la harina al poolish

Añade 8 g de sal y 110 g de harina en el recipiente que contiene unos 505 g de poolish, y luego mezcla todo hasta que no quede harina seca.
Tip: Asegúrate de incorporar toda la harina seca de manera uniforme en la mezcla húmeda del poolish. - 2Mezclar el poolish, la sal y la harina

Añade 8 g de sal y 110 g de harina directamente en el recipiente que contiene unos 505 g de poolish. Utiliza una espátula para combinar bien los ingredientes hasta que no queden zonas de harina seca visibles.
Tip: Asegúrate de que la sal y la harina se distribuyan uniformemente sobre el poolish antes de mezclar para evitar bolsas de ingredientes sin integrar. - 3Transferir la masa a una tabla

Rocía aceite sobre la tabla de cortar antes de transferir la masa. Debido a que se trata de una masa de alta hidratación al 70%, engrasar la superficie es esencial para evitar que se pegue de manera agresiva mientras trabajas.
Tip: Rocía siempre aceite en tus manos y en la tabla de trabajo cuando manipules masas de alta hidratación para que sigan siendo manejables. - 4Reposar la masa formada

Forma una bola lisa con la masa sobre la tabla aceitada y, a continuación, cúbrela por completo con un bol de cristal. Deja reposar la masa sin tocarla durante 20 minutos para permitir que la red de gluten se relaje.
Tip: Cubrir la masa con un bol invertido atrapa la humedad y evita que la piel exterior se seque durante el tiempo de reposo. - 5Estirar y reorganizar la masa

Tras el reposo inicial, destapa la masa y reorganízala arrastrándola y estirándola repetidamente por la tabla. Esto refuerza la estructura y la elasticidad de esta masa pegajosa.
Tip: Ponte guantes engrasados para manipular cómodamente la masa pegajosa mientras realizas los movimientos de estirar y arrastrar. - 6Leudar en un bol engrasado

Engrasa un bol de cristal con aceite de oliva virgen extra y coloca dentro la masa trabajada. Sella bien el bol y deja leudar la masa durante una hora hasta que alcance aproximadamente el doble de su tamaño original.
Tip: Utilizar aceite de oliva virgen extra no sólo evita que se pegue, sino que además aporta un sabor sutil y agradable a la masa durante la fermentación. - 7Cortar la masa leudada por la mitad

Toma la masa que ha duplicado su tamaño tras el primer levado y utiliza un cortador de masa de plástico para cortarla limpiamente en dos mitades iguales dentro del bol.
Tip: Utiliza un cortador de masa flexible untado con un poco de aceite para evitar que se pegue a la masa hidratada. - 8Transferir la masa a la bandeja de horno

Toma con cuidado una de las porciones de masa divididas y colócala en una bandeja de horno forrada con papel pergamino ligeramente engrasado con aceite.
Tip: Manipula la masa con cuidado para evitar que se desinfen las burbujas de aire atrapadas en su interior durante el leudado. - 9Aplanar y dar forma a la masa

Utiliza las manos enguantadas para presionar, aplanar y estirar suavemente la masa hacia fuera para que se adapte a la forma rectangular de la bandeja de horno.
Tip: Rocía aceite en tus manos o en la tabla si la masa, con un 70 por ciento de hidratación, te resulta demasiado pegajosa para trabajar. - 10Cubrir con tomates cherry

Toma los tomates cherry cortados por la mitad y dispónlos uniformemente por toda la superficie de la masa de pizza extendida.
Tip: Presiona un poco las mitades de los tomates contra la masa para que se mantengan seguros durante el proceso de horneado. - 11Sazonar con aceite de oliva y sal

Espolvorea una pizca de sal y rocía una cucharada de aceite de oliva uniformemente sobre los tomates cherry dispuestos y la masa de pizza expuesta.
Tip: El aceite de oliva virgen extra realza el perfil de sabor mediterráneo y ayuda a que la masa quede crujiente. - 12Hornear la pizza

Introduce la bandeja de hornear con la masa preparada y los tomates cortados en el horno precalentado a 230 grados Celsius en modo de horneado. Hornea durante unos 10 minutos para cocer la base y ablandar los tomates.
Tip: Asegúrate de que tu horno esté completamente precalentado a 230 grados Celsius antes de introducir la bandeja para garantizar un horneado agradable y uniforme.