Pizza Napolitana Artesanal de 6 Quesos
Disfruta del sabor auténtico de Italia con esta pizza napolitana de 6 quesos, con una masa artesanal crujiente y una mezcla irresistible de quesos fundidos.
La pizza napolitana destaca por su sencillez y la calidad de sus ingredientes, permitiendo que la masa sea la verdadera protagonista. Al combinar tres quesos suaves y fundentes como la mozzarella, fontina y provolone con una mezcla intensa de parmesano, romano y asiago, logramos un perfil de sabor complejo que eleva esta receta clásica. El horneado a alta temperatura es fundamental para conseguir ese característico borde chamuscado con manchas de leopardo, que aporta un toque ahumado y artesanal inconfundible.
Ingredientes
- 1 ball masa para pizza
- 100 ml salsa de tomate
- 50 g queso mozzarella
- 50 g queso fontina
- 50 g queso provolone
- 30 g mezcla de parmesano, romano y asiago
- 1 tsp hierbas secas para pizza
- to taste harina para espolvorear
Instrucciones
- 1Preparar la selección de quesos

Prepara seis variedades de queso para crear una cobertura rica y sabrosa. En cuatro cuencos pequeños metálicos, organiza tu mozzarella, fontina y provolone, junto con la mezcla preparada de quesos parmesano, romano y asiago. Tenlos listos en tu estación de trabajo para un ensamblaje sencillo.
Tip: Usar una combinación de quesos duros y suaves aporta una excelente capacidad de fundido y un perfil de sabor complejo y aromático. - 2Presionar la masa

Coloca la bola de masa reposada sobre una superficie ligeramente enharinada. Presiona con cuidado el centro de la masa con los dedos y las palmas, procurando no alterar su forma redonda natural.
Tip: Evita aplanar los bordes exteriores de la masa para asegurar una corteza aireada después del horneado. - 3Estirar la masa de pizza

Levanta la masa y utiliza tus puños y nudillos para estirarla suavemente desde el centro hacia afuera. Gira la masa continuamente mientras la estiras para mantener un grosor uniforme y una forma perfectamente redonda.
Tip: Deja que la gravedad ayude a estirar la masa suavemente mientras reposa sobre tus nudillos para evitar que se rompa. - 4Añadir la base de tomate

Coloca la masa estirada plana sobre la encimera. Vierte la salsa de tomate preparada directamente en el centro de la masa y extiéndela uniformemente hacia afuera con un movimiento circular suave.
Tip: Deja un pequeño borde alrededor de la masa sin salsa para que la corteza pueda formarse correctamente. - 5Añadir los quesos suaves

Toma la mozzarella, fontina y provolone cortados en dados y distribúyelos uniformemente sobre la base de salsa de tomate. Asegúrate de que los quesos estén bien repartidos para que cada porción tenga una mezcla perfecta.
Tip: Usar queso en dados en lugar de rallado ayuda a prevenir que el queso se queme demasiado rápido en un horno a alta temperatura. - 6Cubrir con queso duro y hierbas

Finaliza el ensamblaje de la pizza distribuyendo uniformemente la mezcla de quesos duros: parmesano, romano y asiago. Finalmente, espolvorea una pizca de hierbas secas para pizza por encima para realzar el aroma.
Tip: Los quesos duros añaden un sabor intenso y salado que complementa perfectamente a los quesos suaves. - 7Hornear la pizza

Utilizando una pala metálica para pizza, desliza con cuidado tu pizza cruda ensamblada en un horno para pizza a alta temperatura. Para un estilo napolitano tradicional, el horno debe estar a unos 500 grados. El calor intenso es crucial para lograr la característica corteza carbonizada.
Tip: Vigila de cerca la pizza mientras se hornea en el horno de alta temperatura, ya que se cocinará muy rápido. - 8Retirar la pizza horneada

Una vez que la corteza de la pizza esté perfectamente ampollada y muestre esas características manchas negras de una pizza napolitana tradicional, utiliza la pala metálica para retirarla del horno. La pizza debe estar fragante y lista para servir inmediatamente.
Tip: Las manchas carbonizadas en la corteza son un sello distintivo de la auténtica pizza estilo napolitano y añaden una textura excelente.