Sopa de Fideos
Gallina Vieja
Un plato nutritivo y reconfortante con gallina de campo y fideos en un caldo dorado, enriquecido con shiitake y jengibre fresco.
La sopa de gallina vieja es un pilar de la cocina tradicional, valorada por la profundidad de sabor que solo una gallina madura y de campo puede aportar. Al cocinarla a fuego lento con jengibre aromático y shiitake, el caldo desarrolla un tono dorado característico y un perfil complejo. Esta receta transforma esta ave en una comida abundante, perfecta para esos días en los que buscas un sabor auténtico que se siente como en casa.
Ingredientes
- 1 whole gallina vieja de campo
- 200 g fideos de huevo finos
- 100 g hongos shiitake frescos
- 30 g jengibre fresco
- 2 stalks bok choy
- 1 stalk cebollín
- to taste sal
Instrucciones
- 1Preparar la gallina

Lava bien la gallina vieja y colócala en una olla grande con agua caliente. Usar agua caliente ayuda a sellar los sabores de la carne desde el inicio.
Tip: Quitar el exceso de grasa antes de hervir ayuda a que el caldo final sea más claro y ligero. - 2Añadir los shiitake

Incorpora los hongos shiitake laminados a la olla con la gallina. Estos absorberán el caldo y aportarán un profundo toque umami a la preparación.
Tip: Aunque los frescos son ideales, los shiitake deshidratados ofrecen un sabor aún más concentrado. - 3Agregar el jengibre

Corta varias rodajas de jengibre fresco directamente sobre la olla. El jengibre es vital para neutralizar cualquier olor fuerte del ave y añadir calidez al caldo.
Tip: Puedes dejar la piel del jengibre si lo lavas bien, ya que aporta un toque terroso extra. - 4Cocción a presión

Cierra y asegura la tapa de la olla a presión. Cocina durante 20 minutos para ablandar la carne y extraer todo el sabor y color del caldo.
Tip: Asegúrate siempre de que la válvula esté en la posición correcta antes de comenzar. - 5Cocer los fideos

Mientras la sopa termina, hierve agua en una olla aparte y añade los fideos. Cocina hasta que estén al punto.
Tip: Remueve los fideos inmediatamente al entrar en el agua para evitar que se peguen.