Costillas Asadas al Estilo Ajo, Sal
Pimienta
Estas costillas al horno logran un resultado crujiente y suculento sin necesidad de freír. Un sencillo truco de humedad las mantiene tiernas con una corteza dorada perfecta.
No necesitas una freidora para obtener costillas de calidad de restaurante en casa. Este método infalible utiliza una técnica de asado con control de humedad para asegurar que la carne permanezca increíblemente tierna mientras el exterior se dora a la perfección. Es un plato accesible y popular que demuestra que el horno es a menudo la mejor forma de preparar unas costillas de cerdo llenas de sabor.
Ingredientes
- 500 g costillas de cerdo
- 1 tbsp almidón de maíz
- 2 tbsp salsa de soja clara
- 0.5 tbsp salsa de soja oscura
- 1 tbsp salsa de ostra
- 0.5 tbsp azúcar
- 1 tsp sal
- 1 tbsp ajo picado
- 1 tbsp rodajas de jengibre
- 1 tbsp pimienta negra
- 1 tbsp aceite de cocina
- to taste sal y pimienta en polvo
- to taste perejil seco
Instrucciones
- 1Lavar y limpiar las costillas

Coloque las costillas de cerdo en un recipiente, añada una cucharada grande de almidón de maíz y agua. Masajee y lave bien las costillas varias veces hasta que se vean pálidas, lo que ayuda a eliminar restos de sangre e impurezas.
Tip: Lavar con almidón de maíz es una forma efectiva de eliminar olores fuertes de la carne de cerdo. - 2Secar las costillas

Después de lavar y enjuagar bien las costillas, utilice papel de cocina para secarlas. Asegurarse de que estén secas es esencial para una mejor absorción del sazón.
Tip: Eliminar el exceso de humedad superficial ayuda a que el adobo se adhiera correctamente. - 3Marinar las costillas

Coloque las costillas limpias en un recipiente y añada la salsa de soja clara, salsa de soja oscura, salsa de ostra, sal, azúcar, jengibre, ajo picado y pimienta negra al gusto.
Tip: Usar una combinación de salsas de soja equilibra el color y el perfil salado del marinado. - 4Mezclar el marinado

Mezcle bien las costillas con los condimentos, asegurándose de que cada pieza esté cubierta uniformemente para un sabor consistente.
Tip: Use un guante para asegurarse de que el marinado llegue a todas las partes de las costillas eficazmente. - 5Añadir almidón de maíz

Añada una cucharada de almidón de maíz a las costillas marinadas. Mezclar esto ayuda a sellar la humedad y el sabor durante el proceso de cocción.
Tip: El almidón de maíz actúa como un aglutinante que mantiene la carne suculenta durante el asado. - 6Rociar con aceite

Rocíe una pequeña cantidad de aceite de cocina sobre las costillas marinadas para cubrirlas ligeramente antes de dejarlas reposar durante 30 minutos.
Tip: El aceite ayuda a que las costillas se doren maravillosamente mientras evita que se sequen en el horno. - 7Organizar las costillas en la bandeja

Coloque las costillas en una bandeja de horno en una sola capa, asegurando un pequeño espacio entre cada pieza para la circulación del calor. Este espacio permite que el aire caliente ase la carne correctamente en lugar de vaporizarla, asegurando una mejor textura.
Tip: No llene demasiado la bandeja; dejar espacio ayuda a que se asen uniformemente y tengan mejor color. - 8Añadir agua al horno

Coloque una bandeja con agua en el horno o vierta un poco en la base. Este paso aumenta la humedad dentro del horno durante la fase inicial, lo que evita que las costillas se sequen y mantiene la carne tierna.
Tip: Añadir agua crea un ambiente húmedo que asegura que las costillas permanezcan suculentas a pesar del calor alto. - 9Dar la vuelta a las costillas

Después de los primeros 10 minutos de cocción, retire la bandeja del horno y dé la vuelta cuidadosamente a cada costilla con unas pinzas. Esto asegura que ambos lados se cocinen uniformemente.
Tip: Use pinzas de mango largo para girar las costillas calientes sin quemarse los dedos. - 10Aceitar ligeramente las costillas

Después de darles la vuelta, rocíe o pincele una fina capa de aceite sobre la superficie. Esto ayuda a que la carne se vuelva crujiente durante la etapa final del asado, asegurando un acabado dorado y apetitoso.
Tip: Una ligera niebla de aceite es suficiente; no aplique demasiado para evitar que queden grasientas.