Pizza Blanca Cremosa
Espinacas y Ajo

Por DishFrames
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Eleva tu noche de pizza con una base de salsa blanca aterciopelada. Infusionada con parmesano y ajo, es el lienzo perfecto para espinacas frescas.

↓ Los ingredientes ↓ Los pasos

La pizza blanca, o pizza bianca, ofrece una alternativa sofisticada a las tradicionales pizzas con base de tomate. Esta versión se centra en una salsa bechamel rápida hecha desde cero, enriquecida con el toque salado del parmesano y el aroma del ajo. Es una preparación sencilla pero elegante que resalta ingredientes frescos y vibrantes como las espinacas baby, convirtiéndola en una opción excelente para una comida gourmet rápida en casa.

Una pizza de salsa blanca recién horneada cubierta con espinacas vibrantes y ajo dorado.
Una pizza de salsa blanca recién horneada cubierta con espinacas vibrantes y ajo dorado.
Preparación5 mins
Cocción15 mins
Total20 mins
Porciones1 pizza (8 porciones)
DificultadFácil
Calorías350 kcal

Ingredientes

Instrucciones

  1. 1Derretir la mantequilla
    Un trozo de mantequilla derritiéndose en una cacerola blanca limpia sobre la estufa.

    Coloca 15 gramos de mantequilla en una cacerola y ajusta el fuego a bajo. Deja que la mantequilla se derrita completamente sin que se dore, creando una base limpia para tu salsa.

    Tip: Mantén el fuego bajo para asegurar que la mantequilla se derrita uniformemente sin alcanzar su punto de humo.
  2. 2Incorporar la harina
    Harina siendo mezclada con mantequilla derretida en una cacerola, formando una pasta.

    Una vez que la mantequilla se haya derretido, añade la harina a la cacerola. Mezcla rápida y continuamente durante aproximadamente un minuto para cocinar el sabor a harina cruda y crear un roux suave.

    Tip: No te saltes el minuto de cocción; es esencial para lograr la textura y el sabor adecuados en tu salsa.
  3. 3Añadir la leche gradualmente
    Leche siendo vertida en una base de roux en una cacerola, siendo mezclada con una cuchara de madera.

    Vierte la leche en el roux en dos tandas separadas. Mezcla continuamente después de cada adición hasta que la mezcla esté completamente suave y sin grumos.

    Tip: Añadir la leche lentamente mientras mezclas es la clave para evitar grumos en tu salsa blanca.
  4. 4Sazonar y espesar
    Queso parmesano rallado cayendo desde un pequeño cuenco de madera hacia una salsa blanca cremosa.

    Sazona la salsa con sal y pimienta negra recién molida. Cocina a fuego lento durante tres minutos hasta que la mezcla espese lo suficiente como para cubrir el dorso de una cuchara.

    Tip: Usa queso parmesano recién rallado para obtener las mejores propiedades de fusión y sabor.
  5. 5Sazonar la salsa
    Sal siendo espolvoreada sobre una salsa cremosa cocinándose a fuego lento en una olla blanca.

    Sazona la salsa con sal y pimienta negra recién molida. Continúa cocinando a fuego lento durante aproximadamente tres minutos, o hasta que la salsa espese a una consistencia que cubra el dorso de una cuchara.

    Tip: Prueba tu salsa y ajusta la sal y la pimienta según tu preferencia antes de terminar.
  6. 6Montar la pizza
    Salsa blanca para pizza siendo extendida sobre una masa de pizza redonda usando una cuchara de madera.

    Una vez que la salsa haya alcanzado el grosor deseado, usa una cuchara de madera para extenderla uniformemente sobre tu masa para pizza preparada. Termina añadiendo los ingredientes como las espinacas y el ajo.

    Tip: Asegúrate de que la salsa se extienda en una capa uniforme para ayudar a que los otros ingredientes se adhieran correctamente.

Almacenamiento de sobras

Refrigerador
2 días
Guarda las rebanadas en un recipiente hermético. Recalienta en el horno o tostador para mantener la textura crujiente de la masa.
Recalentamiento
8–10 min
Recalienta a 180°C hasta que la corteza esté crujiente y la salsa esté burbujeando.

Quemar Calorías

Caminata a paso ligero
~70 minutos de caminata a paso ligero (~5 km/h).
Limpieza del hogar
~85 minutos de limpieza activa del hogar.
Yoga
~1 hora y 45 minutos de yoga suave.

Preguntas Frecuentes

La clave es añadir la leche gradualmente en pequeñas cantidades y batir o mezclar continuamente tras cada adición. Si se forman grumos, puedes batir la salsa vigorosamente fuera del fuego para suavizarla.
Sí, puedes preparar la salsa hasta con 24 horas de antelación. Guárdala en un recipiente hermético en el refrigerador. Espesará al enfriarse, por lo que quizás necesites añadir un chorrito de leche y calentarla suavemente en la estufa para aligerarla antes de extenderla.
Asegúrate de que la salsa haya espesado lo suficiente como para cubrir el dorso de una cuchara antes de extenderla. Además, evita sobrecargar la pizza con demasiadas espinacas, ya que liberan agua durante el horneado.
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