Pizza crujiente de patata aplastada
salmón ahumado
Sustituye la masa tradicional por una base de patata crujiente en esta pizza salada y sin gluten. Cubierta con salsa cremosa de ajo y limón, salmón ahumado y rúcula fresca.
Esta original versión de la pizza sustituye la clásica harina por patatas amarillas enteras, aplastadas y horneadas hasta quedar perfectamente crujientes. La combinación de la base de patata dorada y terrosa con una crema ligera de limón y ajo, junto con el delicado salmón ahumado, crea un plato reconfortante y elegante a la vez. Es una alternativa fantástica sin gluten que no sacrifica sabor ni textura.
Ingredientes
- 500 g patatas amarillas pequeñas enteras
- 1 tbsp aceite de oliva
- to taste sal y pimienta negra
- to taste polvo de cinco especias
- 1/2 cup queso blanco rallado
- 1/2 cup crema agria o yogur natural
- 1 clove ajo picado
- 1 tbsp zumo de limón fresco
- 150 g lonchas de salmón ahumado
- 1 handful rúcula fresca
- 1 tsp ralladura de limón fresca
Instrucciones
- 1Hornear las patatas

Coloca la bandeja de horno redonda con las patatas amarillas pequeñas en el horno precalentado a 180 grados durante 30 minutos hasta que estén completamente cocidas y tiernas.
Tip: Asegúrate de que las patatas estén bien separadas en la bandeja para que se horneen de manera uniforme. - 2Aplastar las patatas horneadas

Saca las patatas del horno y utiliza el fondo plano de un vaso de cristal para presionar cada patata, aplastándolas hasta que formen una base continua y uniforme dentro de la bandeja.
Tip: Presiona con firmeza pero con cuidado para que las patatas se compacten sin romper el papel de horno inferior. - 3Sazonar la base de patata

Vierte aceite de oliva y espolvorea sal, pimienta y polvo de cinco especias de manera uniforme sobre la superficie de la base de patata aplastada para aromatizar antes del segundo horneado.
Tip: Riega el aceite de manera uniforme para que cada parte de la patata aplastada quede crujiente. - 4Añadir queso y condimentos

Espolvorea una capa generosa de queso rallado y condimentos adicionales de manera uniforme por toda la superficie de la base de patata aplastada.
Tip: Distribuye el queso hasta los bordes para conseguir un borde crujiente y con queso dorado. - 5Volver a hornear la base de patata

Vuelve a introducir la base de patata aplastada, sazonada y cubierta de queso, en el horno a 180 grados durante otros 10 minutos hasta que esté dorada y crujiente.
Tip: Vigila el queso para asegurarte de que se derrita y se dore agradablemente sin quemarse. - 6Preparar la salsa de ajo y limón

En un cuenco de cristal pequeño, mezcla la crema agria o yogur con el ajo picado y un chorrito de zumo de limón fresco, integrando todo bien para crear una salsa cremosa.
Tip: El zumo de limón recién exprimido aporta una acidez brillante que equilibra la salsa cremosa. - 7Extender la salsa

Con la ayuda de una cuchara, extiende de manera uniforme la salsa cremosa de ajo y limón preparada sobre la superficie de la base de patata crujiente.
Tip: Asegúrate de cubrir la base de manera uniforme hasta los bordes para conseguir un sabor equilibrado en cada bocado. - 8Añadir capas de salmón ahumado

Coloca con cuidado las lonchas de salmón ahumado crudo sobre la capa de salsa blanca cremosa de la base de patata.
Tip: Superpón ligeramente las lonchas de salmón para garantizar que cada porción de pizza de patata terminada tenga una ración equilibrada. - 9Decorar con brotes frescos

Reparte hojas de hierbas verdes frescas de manera uniforme sobre la capa de salmón ahumado de la pizza de patata.
Tip: Añade las hierbas frescas justo antes de servir o cortar para que mantengan su textura crujiente y su color vibrante. - 10Añadir ralladura de limón

Espolvorea suavemente ralladura de limón amarilla recién rallada por toda la pizza de patata montada para aportar un aroma cítrico brillante.
Tip: Ralla únicamente la piel exterior de color amarillo brillante y evita la parte blanca amarga del interior.