Plato de Pizza Casera
Espinacas Cremosas y Salsa de Tomate
Domina el arte de la pizza casera con una masa fermentada durante la noche, acompañada de una base de tomate rústico y una salsa cremosa de espinacas irresistible.
Hacer pizza desde cero en casa es un proyecto culinario muy gratificante. Esta receta se basa en un proceso de fermentación lenta en frío que desarrolla una masa increíblemente sabrosa y elástica con esas codiciadas burbujas de aire. Acompañada de dos salsas base distintas —un tomate clásico a fuego lento y una rica espinaca cremosa con ajo—, este trío de pizzas proporciona el lienzo perfecto para tus ingredientes personalizados favoritos.
Ingredientes
- 500 g harina de fuerza o harina común
- 330 ml agua tibia
- 1 tsp levadura seca activa
- 1.5 tsp sal
- 2 tbsp aceite de oliva
- 3 whole tomates
- 1 small cebolla
- 2 tbsp ketchup
- 1 cup espinacas frescas
- 100 ml crema de leche
- 2 cloves ajo
- 200 g queso mozzarella
- 1 cup tomates cherry
- to taste aderezos de carne salados (opcional)
Instrucciones
- 1Mezclar la levadura y la harina

Vierte la levadura y el agua en un bol con harina para comenzar a mezclar la masa de pizza. Asegúrate de mezclar primero la levadura y la harina, ya que añadir la sal directamente con la levadura puede dificultar la fermentación.
Tip: Mezcla siempre la levadura y la harina primero antes de añadir la sal. - 2Engrasar el bol

Vierte una pequeña cantidad de aceite de oliva en un bol de mezcla de acero inoxidable y pásalo por todo el interior para cubrirlo. Esto evita que la masa se pegue durante la fermentación.
Tip: Aplicar un poco de aceite en el bol asegura que se pueda retirar fácilmente después de leudar. - 3Fermentar la masa

Cubre el bol de la masa con film transparente y colócalo directamente en el horno configurado en la función de fermentación durante 1 hora.
Tip: Asegúrate de que el bol esté bien tapado para mantener la humedad mientras fermenta. - 4Dividir la masa

Saca la masa fermentada y divídela en tres bolas de masa iguales sobre una mesa de madera para prepararte para hacer varias pizzas.
Tip: Recuerda envolver bien las bolas de masa divididas antes de ponerlas en refrigeración durante 13 horas para desarrollar el máximo sabor. - 5Cocinar la salsa de pizza

Añade aceite, cebollas picadas y tomates con agua en una olla pequeña en la estufa. Tapa y cocina a fuego lento durante un rato, luego añade el ketchup para completar la salsa base.
Tip: Cocinar a fuego lento los tomates con agua ayuda a deshacerlos en una base de salsa rica. - 6Preparar la salsa de espinacas cremosas

Fríe los dientes de ajo en un poco de aceite en una sartén, luego vierte la crema de leche y añade las espinacas frescas para cocinar a fuego lento hasta obtener una salsa rica y cremosa.
Tip: Prueba esta variante de salsa de espinacas cremosas para lograr una combinación de sabores increíble. - 7Dar forma a la masa de pizza

Toma la masa fermentada y usa tus manos para presionarla y estirarla de manera uniforme formando una base de pizza circular directamente sobre una hoja de papel de horno.
Tip: Presiona suavemente desde el centro hacia afuera para conservar las burbujas de aire atrapadas y lograr una costra ligera y esponjosa. - 8Añadir salsa y aderezos

Sirve con una cuchara la salsa de tomate preparada en el centro de la base de masa de pizza aplanada y usa el reverso de la cuchara para esparcirla uniformemente. Cubre con queso mozzarella rallado, tomates cherry en rodajas y tus ingredientes salados deseados.
Tip: Deja un pequeño borde alrededor de los extremos sin cubrir para que se forme una costra agradable y crujiente al hornear.