Auténtica Pizza Margherita Napolitana

Por DishFrames
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El gran clásico italiano: una masa fermentada por 24 horas con bordes aireados, salsa de tomate vibrante y mozzarella fresca, terminada con albahaca fragante y aceite de oliva.

↓ Los ingredientes ↓ Los pasos

Nombrada en honor a la reina de Italia, la Margherita es el alma de la pizza napolitana. Su belleza reside en la sencillez, utilizando solo los mejores ingredientes para crear un equilibrio perfecto de sabor, textura y los icónicos colores de la bandera italiana.

Una pizza Margherita napolitana recién horneada con una corteza burbujeante y tostada, mozzarella fundida y albahaca fresca.
Una pizza Margherita napolitana recién horneada con una corteza burbujeante y tostada, mozzarella fundida y albahaca fresca.
Preparación15 mins
Cocción2 mins
Total17 mins
Porciones1 pizza (25 cm)
DificultadIntermedio
Calorías850 kcal

Ingredientes

Instrucciones

  1. 1Extraer la masa fermentada
    Una persona usando una espátula de plástico azul para levantar con cuidado una porción de masa de pizza de un contenedor blanco.

    Retira con cuidado un bollo de masa de la bandeja de fermentación usando una espátula de cocina. Esta masa ha fermentado durante 24 horas, lo que le permite desarrollar un sabor complejo y una estructura ligera y aireada, ideal para la corteza napolitana.

    Tip: Sé delicado con la espátula para no desinflar las burbujas de aire formadas durante la fermentación prolongada.
  2. 2Cubrir la masa con harina de maíz
    Dos manos presionando y girando un bollo de masa suave en un bol de acero inoxidable lleno de harina de maíz amarilla.

    Coloca el bollo de masa en un recipiente con harina de maíz amarillo. Dale la vuelta para asegurar que ambos lados estén cubiertos de manera uniforme. La harina de maíz evita que se pegue a la superficie de trabajo y aporta un toque crujiente muy agradable.

    Tip: Si no tienes harina de maíz, la sémola de trigo es un excelente sustituto para espolvorear y estirar la masa.
  3. 3Estirar en un círculo plano
    Manos presionando sobre una pieza circular de masa de pizza en una mesa de acero inoxidable, estirándola en un disco más grande.

    Coloca la masa en una superficie metálica y usa las manos para presionar y estirarla hacia afuera. Trabaja desde el centro hacia los bordes para crear un círculo de unos 25 cm, manteniendo los bordes ligeramente más gruesos que el centro.

    Tip: Evita usar un rodillo, ya que aplastaría las burbujas de aire y resultaría en una corteza densa en lugar de una esponjosa.
  4. 4Aplicar la salsa de tomate
    Un cucharón metálico extendiendo salsa de tomate roja en movimiento circular sobre una masa de pizza plana.

    Vierte una porción de salsa de tomate en el centro de la masa. Con la base del cucharón, extiende la salsa en un movimiento espiral hacia afuera hasta cubrir la base, dejando un margen libre en el borde para que la masa suba.

    Tip: Mantén la capa de salsa relativamente fina para que la base se mantenga crujiente y no se humedezca demasiado en el centro.
  5. 5Añadir mozzarella fresca
    Una persona colocando trozos de queso mozzarella cortados a mano sobre una base de pizza con salsa roja.

    Corta trozos de mozzarella fresca con las manos y distribúyelos uniformemente sobre la salsa. Esta técnica manual crea formas irregulares que se funden perfectamente con el tomate al hornearse a alta temperatura.

    Tip: Para obtener mejores resultados, usa mozzarella de alta calidad y sécala con papel de cocina si está demasiado húmeda.
  6. 6Decorar con albahaca fresca
    Manos colocando hojas de albahaca verde brillante sobre una pizza Margherita cruda con salsa y mozzarella.

    Coloca varias hojas de albahaca fresca sobre el queso y la salsa. Añadir la albahaca antes del horneado permite que el calor libere sus aceites aromáticos, impregnando toda la pizza con su fragancia tradicional.

    Tip: Si prefieres un toque herbal más intenso, puedes añadir algunas hojas frescas extra justo después de sacar la pizza del horno.
  7. 7Preparar para el horneado
    Una pizza Margherita cruda sobre una pala metálica perforada lista para entrar al horno.

    Una vez montada, desliza la pizza con cuidado sobre una pala metálica perforada. Las perforaciones son clave para que el exceso de harina caiga y no se queme en el horno, evitando sabores amargos. La pizza ya está lista para entrar al calor intenso.

    Tip: Usa un poco de sémola en la pala para asegurar que la pizza se deslice suavemente sin pegarse.
  8. 8Introducir en el horno
    Una persona deslizando una pizza desde una pala metálica hacia el interior de un horno de pizza tradicional de azulejos rojos.

    Desliza rápidamente la pizza desde la pala directamente sobre la piedra del horno. Nuestro horno se mantiene a unos intensos 450°C en la parte superior. Este calor es crucial para que el borde se infle y se tueste en muy poco tiempo.

    Tip: Lanza la pizza con un movimiento rápido y firme de muñeca para que quede plana sobre la piedra sin mover los ingredientes.
  9. 9Observar el crecimiento de la masa
    Una pizza Margherita horneándose sobre la piedra, mostrando una corteza dorada y queso burbujeante.

    Al hornearse, la alta temperatura convierte rápidamente el agua de la masa en vapor, inflando los bordes. El queso se funde y la salsa burbujea mientras la masa desarrolla sus características manchas oscuras de tostado.

    Tip: El horneado es increíblemente rápido, normalmente unos 90 segundos, así que vigila de cerca para que se tueste a la perfección sin quemarse.
  10. 10Retirar la pizza horneada
    Una pizza recién horneada con bordes tostados siendo retirada del horno con una pala metálica.

    Tras un minuto y medio aproximadamente, usa la pala para sacar la pizza. La corteza debe estar bien alta con bordes tostados distintivos. Este tostado es el sello de la auténtica pizza napolitana y aporta un sabor ahumado que equilibra el dulce del tomate.

    Tip: Levanta brevemente la pizza hacia la parte superior del horno antes de sacarla para darle un golpe final de calor intenso.
  11. 11Cortar con tijeras de cocina
    Primer plano de unas tijeras metálicas cortando la corteza inflada de una pizza Margherita caliente.

    Lleva la pizza a una superficie de trabajo y usa tijeras de cocina afiladas para cortarla. Usar tijeras en lugar de un cortador de rodillo ayuda a preservar la estructura delicada y aireada del borde (el cornicione) sin aplastarlo.

    Tip: Corta la pizza inmediatamente mientras está muy caliente para mantener el queso fundido y la base crujiente.
  12. 12Rociar con aceite de oliva virgen extra
    Aceite de oliva virgen extra cayendo desde un dispensador sobre una pizza Margherita cortada.

    Como toque final, rocía un hilo de aceite de oliva virgen extra de alta calidad. Esto añade una profundidad de sabor frutal y un brillo precioso, complementando perfectamente la albahaca y la mozzarella cremosa.

    Tip: Usa un aceite con buen aroma para que el calor residual de la pizza potencie su sabor al servir.
  13. 13Decorar con queso parmesano
    Primer plano de una mano rallando queso parmesano fresco sobre una pizza napolitana.

    Usa un rallador tipo microplane para rallar parmesano fresco sobre la pizza caliente. Las finas virutas se derretirán ligeramente sobre los ingredientes, aportando un final salado y punzante que realza todo el conjunto.

    Tip: Para el mejor sabor, ralla siempre el parmesano al momento en lugar de usar variedades ya ralladas de sobre.

Conservación y Recalentado

Refrigerador
2 días
Guarda las porciones en un recipiente hermético para evitar que la masa se reseque.
Recalentado
5 min
Recalienta en una sartén seca a fuego medio para devolver el toque crujiente a la base sin endurecerla.

Quemar Calorías

Correr
~80 minutos a un ritmo vigoroso (~11 kmh).
Hyrox
~90 minutos de entrenamiento funcional de alta intensidad.
Pickleball
~2 horas de juego competitivo activo.

Preguntas Frecuentes

Se llaman manchas de leopardo y son muy deseadas en la pizza napolitana. Aparecen cuando una masa bien fermentada se hornea a temperaturas muy altas, lo que indica una estructura ligera y aireada.
Puedes, pero busca una masa de alta hidratación. La fermentación de 24 horas mencionada aquí es la clave para el sabor complejo y el inflado específico del estilo napolitano.
Usa harina de maíz o sémola en tu superficie de trabajo y en la pala. A diferencia de la harina común, estos granos actúan como pequeños rodamientos, permitiendo que la pizza se deslice fácilmente al horno.
No es obligatorio, pero es la técnica preferida por los puristas para no aplastar el aire de los bordes, manteniendo esa textura esponjosa tan característica.
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