Auténtica Pizza Margherita Napolitana
El gran clásico italiano: una masa fermentada por 24 horas con bordes aireados, salsa de tomate vibrante y mozzarella fresca, terminada con albahaca fragante y aceite de oliva.
Nombrada en honor a la reina de Italia, la Margherita es el alma de la pizza napolitana. Su belleza reside en la sencillez, utilizando solo los mejores ingredientes para crear un equilibrio perfecto de sabor, textura y los icónicos colores de la bandera italiana.
Ingredientes
- 1 ball masa de pizza fermentada por 24 horas
- 12 cup salsa de tomate triturado
- 100 g queso mozzarella fresco
- 5-6 leaves albahaca fresca
- 14 cup harina de maíz amarillo o sémola
- 1 tbsp aceite de oliva virgen extra
- optional queso parmesano recién rallado
Instrucciones
- 1Extraer la masa fermentada

Retira con cuidado un bollo de masa de la bandeja de fermentación usando una espátula de cocina. Esta masa ha fermentado durante 24 horas, lo que le permite desarrollar un sabor complejo y una estructura ligera y aireada, ideal para la corteza napolitana.
Tip: Sé delicado con la espátula para no desinflar las burbujas de aire formadas durante la fermentación prolongada. - 2Cubrir la masa con harina de maíz

Coloca el bollo de masa en un recipiente con harina de maíz amarillo. Dale la vuelta para asegurar que ambos lados estén cubiertos de manera uniforme. La harina de maíz evita que se pegue a la superficie de trabajo y aporta un toque crujiente muy agradable.
Tip: Si no tienes harina de maíz, la sémola de trigo es un excelente sustituto para espolvorear y estirar la masa. - 3Estirar en un círculo plano

Coloca la masa en una superficie metálica y usa las manos para presionar y estirarla hacia afuera. Trabaja desde el centro hacia los bordes para crear un círculo de unos 25 cm, manteniendo los bordes ligeramente más gruesos que el centro.
Tip: Evita usar un rodillo, ya que aplastaría las burbujas de aire y resultaría en una corteza densa en lugar de una esponjosa. - 4Aplicar la salsa de tomate

Vierte una porción de salsa de tomate en el centro de la masa. Con la base del cucharón, extiende la salsa en un movimiento espiral hacia afuera hasta cubrir la base, dejando un margen libre en el borde para que la masa suba.
Tip: Mantén la capa de salsa relativamente fina para que la base se mantenga crujiente y no se humedezca demasiado en el centro. - 5Añadir mozzarella fresca

Corta trozos de mozzarella fresca con las manos y distribúyelos uniformemente sobre la salsa. Esta técnica manual crea formas irregulares que se funden perfectamente con el tomate al hornearse a alta temperatura.
Tip: Para obtener mejores resultados, usa mozzarella de alta calidad y sécala con papel de cocina si está demasiado húmeda. - 6Decorar con albahaca fresca

Coloca varias hojas de albahaca fresca sobre el queso y la salsa. Añadir la albahaca antes del horneado permite que el calor libere sus aceites aromáticos, impregnando toda la pizza con su fragancia tradicional.
Tip: Si prefieres un toque herbal más intenso, puedes añadir algunas hojas frescas extra justo después de sacar la pizza del horno. - 7Preparar para el horneado

Una vez montada, desliza la pizza con cuidado sobre una pala metálica perforada. Las perforaciones son clave para que el exceso de harina caiga y no se queme en el horno, evitando sabores amargos. La pizza ya está lista para entrar al calor intenso.
Tip: Usa un poco de sémola en la pala para asegurar que la pizza se deslice suavemente sin pegarse. - 8Introducir en el horno

Desliza rápidamente la pizza desde la pala directamente sobre la piedra del horno. Nuestro horno se mantiene a unos intensos 450°C en la parte superior. Este calor es crucial para que el borde se infle y se tueste en muy poco tiempo.
Tip: Lanza la pizza con un movimiento rápido y firme de muñeca para que quede plana sobre la piedra sin mover los ingredientes. - 9Observar el crecimiento de la masa

Al hornearse, la alta temperatura convierte rápidamente el agua de la masa en vapor, inflando los bordes. El queso se funde y la salsa burbujea mientras la masa desarrolla sus características manchas oscuras de tostado.
Tip: El horneado es increíblemente rápido, normalmente unos 90 segundos, así que vigila de cerca para que se tueste a la perfección sin quemarse. - 10Retirar la pizza horneada

Tras un minuto y medio aproximadamente, usa la pala para sacar la pizza. La corteza debe estar bien alta con bordes tostados distintivos. Este tostado es el sello de la auténtica pizza napolitana y aporta un sabor ahumado que equilibra el dulce del tomate.
Tip: Levanta brevemente la pizza hacia la parte superior del horno antes de sacarla para darle un golpe final de calor intenso. - 11Cortar con tijeras de cocina

Lleva la pizza a una superficie de trabajo y usa tijeras de cocina afiladas para cortarla. Usar tijeras en lugar de un cortador de rodillo ayuda a preservar la estructura delicada y aireada del borde (el cornicione) sin aplastarlo.
Tip: Corta la pizza inmediatamente mientras está muy caliente para mantener el queso fundido y la base crujiente. - 12Rociar con aceite de oliva virgen extra

Como toque final, rocía un hilo de aceite de oliva virgen extra de alta calidad. Esto añade una profundidad de sabor frutal y un brillo precioso, complementando perfectamente la albahaca y la mozzarella cremosa.
Tip: Usa un aceite con buen aroma para que el calor residual de la pizza potencie su sabor al servir. - 13Decorar con queso parmesano

Usa un rallador tipo microplane para rallar parmesano fresco sobre la pizza caliente. Las finas virutas se derretirán ligeramente sobre los ingredientes, aportando un final salado y punzante que realza todo el conjunto.
Tip: Para el mejor sabor, ralla siempre el parmesano al momento en lugar de usar variedades ya ralladas de sobre.