Pizza Margarita rápida sin amasado
Una pizza Margarita sencilla hecha desde cero sin amasar. Disfruta de una masa fina y crujiente con tomate, albahaca fresca y cremosa mozzarella fundida.
Esta pizza Margarita casera demuestra que preparar una pizza increíble desde cero no requiere horas de amasado intenso. Utilizando un método sencillo de plegado y reposo, la masa de alta hidratación desarrolla una estructura excelente que se hornea hasta quedar perfectamente fina y crujiente. Es un clásico italiano reconfortante que depende de la armonía de ingredientes frescos y mínimos.
Ingredientes
- 340 g agua tibia
- 3 g levadura fresca
- 500 g harina de trigo todo uso
- 10 g sal
- to taste pasta de tomate
- to taste hojas de albahaca fresca
- to taste queso mozzarella
- to taste aceite de oliva virgen extra
Instrucciones
- 1Combinar los ingredientes de la masa

En un bol grande de vidrio, combina el agua tibia, la levadura fresca, la harina y la sal. Mezcla bien hasta formar una masa irregular e hidratada.
Tip: Usa agua tibia para ayudar a activar la levadura rápidamente, pero asegúrate de que no esté demasiado caliente para no matar la levadura. - 2Mezclar la masa

Usa la mano para mezclar el agua, la levadura, la harina y la sal en el bol. La masa resultante será bastante pegajosa; continúa mezclando hasta que todos los ingredientes secos estén bien incorporados.
Tip: Ten un recipiente con agua o harina cerca para cubrir ligeramente tus guantes o manos y evitar que la masa pegajosa se adhiera en exceso. - 3Plegar la masa

Después de dejar reposar la masa durante 20 minutos, sujeta suavemente el borde de la masa, estírala ligeramente y pliégala hacia el centro. Repite esto desde las cuatro direcciones para ayudar a fortalecer la estructura de la masa.
Tip: El plegado es una forma suave de fortalecer la masa sin necesidad de un amasado intenso, lo cual es muy útil para masas pegajosas de alta hidratación. - 4Porcionar la masa

Una vez que la masa haya fermentado y duplicado su tamaño, pásala a una superficie ligeramente enharinada. Usa una rasqueta para dividir cuidadosamente la masa esponjosa en porciones iguales para pizzas individuales.
Tip: Trabaja con suavidad para evitar desinflar las burbujas de aire creadas durante la fermentación. - 5Dar forma a los bollos

Toma cada porción de masa y mete los bordes hacia abajo para crear tensión, dándole forma de una bola redonda, firme y suave.
Tip: Crear una tensión superficial suave en la bola de masa ayuda a que la pizza mantenga su forma cuando la estires más tarde. - 6Aplanar la corteza

Coloca una bola de masa redonda sobre la encimera enharinada y usa las palmas y las yemas de los dedos para presionarla suavemente hacia afuera, formando una base de pizza redonda y plana.
Tip: Comienza presionando desde el centro hacia afuera para asegurar que la corteza tenga un grosor uniforme y un borde ligeramente elevado. - 7Extender la pasta de tomate

Con el dorso de una cuchara, extiende una capa generosa de pasta de tomate roja espesa sobre el centro de cada base de pizza. Deja un pequeño borde libre para que la corteza pueda subir y formar un borde bonito.
Tip: No presiones demasiado al extender la pasta para no desinflar las delicadas burbujas de aire en la masa reposada. - 8Añadir la albahaca fresca

Esparce hojas de albahaca fresca sobre la capa de pasta de tomate. Colocar la albahaca debajo del queso puede ayudar a protegerla de quemaduras, aunque añadir algunas encima resalta un sabor aromático más fuerte.
Tip: Rasga las hojas de albahaca con la mano en lugar de picarlas con cuchillo para evitar que los bordes se pongan negros y se oxiden. - 9Cubrir con mozzarella

Desmenuza el queso mozzarella en trozos pequeños y distribúyelos uniformemente por las mini pizzas, directamente sobre la albahaca y la salsa de tomate. Los trozos se fundirán y extenderán perfectamente durante el horneado.
Tip: Si usas mozzarella fresca envasada en agua, sécala suavemente con papel absorbente antes de usarla para evitar que la corteza de la pizza se ablande. - 10Rociar con aceite de oliva

Rocía ligeramente aceite de oliva virgen extra sobre los ingredientes de cada pizza cruda. El aceite de oliva enriquece el sabor, ayuda a que el queso se funda maravillosamente y promueve una corteza dorada y crujiente.
Tip: Usa un aceite de oliva virgen extra de alta calidad para este paso, ya que su sabor será muy prominente en la pizza Margarita final. - 11Hornear las pizzas

Desliza cuidadosamente la bandeja con papel de horno y las pizzas crudas sobre la rejilla central de un horno precalentado a 240 grados Celsius. Hornea durante unos 10 minutos hasta que el queso burbujee y la corteza esté crujiente.
Tip: Asegúrate de que tu horno esté completamente precalentado a la temperatura máxima antes de introducir las pizzas; un horno caliente es clave para lograr una corteza fina y crujiente.