Pizzas Artesanales de Burrata
Prosciutto y Salami con Albahaca
Domina el arte de la masa de pizza con poolish en casa. Este método sencillo de dos pizzas logra una corteza profesional y aireada con ingredientes italianos frescos.
Crear pizza de alta calidad en casa es una habilidad sumamente gratificante, especialmente al dominar el método del poolish. Al permitir que una pequeña parte de la masa fermente por separado, se desarrolla una profundidad de sabor y una textura superior en la corteza que compite con las mejores pizzerías. Estas dos variantes, una con delicado prosciutto y cremosa burrata, y la otra con salami clásico y albahaca aromática, ofrecen el equilibrio perfecto para cualquier amante de la pizza que busque resultados auténticos sin pagar el precio de un restaurante.
Ingredientes
- 330g harina de trigo todo uso
- 230g agua
- 3g levadura
- 15g miel
- 6g sal
- 15g aceite de oliva
- 100g salsa de tomate
- 50g salami
- 100g queso mozzarella
- 50g rúcula fresca
- 50g prosciutto
- 1 ball queso burrata
- to taste albahaca fresca
- to taste queso parmesano
Instrucciones
- 1Preparar el poolish

Combina 30g de harina, 30g de agua y 1g de levadura en un tazón de vidrio. Mezcla hasta integrar y deja fermentar hasta que haya duplicado o triplicado su tamaño.
Tip: Usar un poolish ayuda a desarrollar un sabor más complejo y una mejor textura en la corteza final de la pizza. - 2Combinar los ingredientes de la masa principal

Añade 300g de harina, 60g del poolish preparado, 2g de levadura, 200g de agua, 15g de miel, 6g de sal y 15g de aceite de oliva al tazón.
Tip: Disuelve primero la levadura y el poolish en el agua para una distribución uniforme en toda la masa. - 3Mezclar la masa

Revuelve los ingredientes a fondo con una espátula hasta que toda la harina esté hidratada y no queden trozos sueltos.
Tip: Asegurarse de que toda la harina esté hidratada en esta etapa evita grumos secos en la masa final. - 4Primer estirado y plegado

Después de un periodo de autólisis de 40 minutos, realiza la primera serie de estiramientos y pliegues para fortalecer la masa. Estira suavemente el borde de la masa hacia arriba y dóblalo sobre el centro, girando el tazón mientras avanzas.
Tip: El manejo suave es clave para preservar las burbujas de aire mientras se fortalece la red de gluten. - 5Formar una bola suave

Reúne la masa y mete los bordes hacia abajo para crear tensión, formando una bola redonda y suave antes del levado.
Tip: Crear una buena tensión superficial ayuda a que la masa mantenga su forma durante el levado final. - 6Dividir y porcionar

Coloca la masa fermentada sobre una superficie ligeramente espolvoreada con harina de maíz y usa una rasqueta de panadero para dividirla en dos porciones iguales.
Tip: La harina de maíz evita que la masa se pegue a la encimera mientras añade una textura agradable a la base de la corteza. - 7Dar forma a la masa

Toma las porciones de masa divididas y dales forma cuidadosamente de bolas apretadas. Es importante crear una superficie suave y tirante para la estructura antes de dejarlas reposar 40 minutos.
Tip: Manipula la masa suavemente para mantener intactas las burbujas de aire del proceso de fermentación. - 8Estirar la masa de pizza

Toma una bola de masa reposada y estírala suavemente sobre una pala para pizza. Usa las yemas de los dedos para presionar desde el centro hacia afuera, manteniendo cuidadosamente el grosor del borde para asegurar una corteza agradable y aireada tras el horneado.
Tip: Mantén el borde intacto mientras estiras para garantizar una corteza ligera y esponjosa. - 9Añadir salsa de tomate

Transfiere la masa estirada a una pala de metal para pizza. Coloca salsa de tomate en el centro y usa el dorso de la cuchara para extenderla uniformemente con un movimiento circular, deteniéndote justo antes del borde elevado.
Tip: Aplica una capa ligera de salsa para evitar que el centro de la pizza se ablande durante el horneado. - 10Añadir salami y otros ingredientes

Distribuye las rodajas de salami uniformemente sobre la capa de salsa de tomate, luego espolvorea con queso rallado. Asegúrate de que los ingredientes estén bien repartidos para un bocado perfecto al hornear.
Tip: Evita sobrecargar el centro con ingredientes pesados para que la corteza pueda hornearse completamente.