Clásica Pizza Italiana de Parma

Por DishFrames
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Una auténtica pizza de Parma de estilo napolitano con una masa fina fermentada en frío durante 24 horas, cubierta con mozzarella fresca, rúcula picante, delicado jamón de Parma y queso parmesano rallado.

↓ Los ingredientes ↓ Los pasos

La pizza de Parma representa el pináculo de la simplicidad culinaria italiana, combinando una masa alveolada y tostada con carnes curadas de alta calidad y verduras frescas. El contraste de texturas entre la masa tibia y crujiente frente al fresco y sabroso jamón de Parma y la rúcula crea una experiencia gourmet perfectamente equilibrada.

Una pizza de Parma recién horneada sobre una tabla de madera, cubierta con jamón de Parma, rúcula, queso parmesano y un chorrito de aceite de oliva y vinagre balsámico.
Una pizza de Parma recién horneada sobre una tabla de madera, cubierta con jamón de Parma, rúcula, queso parmesano y un chorrito de aceite de oliva y vinagre balsámico.
Preparación45 mins
Cocción15 mins
Total1 hr
Porciones2 bases de pizza
DificultadIntermedio
Calorías650 kcal

Ingredientes

Instrucciones

  1. 1Activar la levadura y mezclar los ingredientes
    Agua tibia, levadura, aceite de oliva y harina combinados en un tazón blanco para mezclar.

    Vierta agua tibia en un tazón grande para activar la levadura, luego agregue el aceite de oliva y la harina de pizza italiana.

    Tip: Asegúrese de que el agua esté tibia pero no caliente para evitar matar la levadura.
  2. 2Mezclar en una masa rústica
    Una cuchara de madera mezclando harina y agua dentro de un tazón de cerámica blanca para formar una masa rústica.

    Usando una espátula de madera, combine bien todos los ingredientes dentro del tazón hasta que no quede harina seca, creando una masa rústica y pegajosa.

    Tip: No mezcle demasiado en esta etapa; solo asegúrese de que toda la harina esté incorporada.
  3. 3Amasar la masa de pizza
    Una bola redonda de masa de pizza siendo amasada a mano sobre una encimera de madera.

    Tome la masa rústica reposada y amásela sobre su superficie de trabajo durante aproximadamente 5 a 10 minutos hasta que se vuelva relativamente suave y elástica.

    Tip: Siga amasando constantemente hasta que la superficie de la masa se tense y se sienta suave al tacto.
  4. 4Aceitar el bol de fermentación
    El interior de un bol blanco brillando con una capa de aceite de oliva virgen extra.

    Cubra el interior de un tazón de manera uniforme con aceite de oliva virgen extra antes de colocar la masa amasada adentro para la fermentación en frío.

    Tip: Una ligera capa de aceite evita que la masa se pegue a medida que se expande.
  5. 5Dar forma a la base de la pizza
    Manos con guantes presionando el centro de una porción de masa redondeada sobre una superficie enharinada.

    Espolvoree una bola de masa con harina y presione suavemente el centro hacia abajo con las manos para crear un borde exterior elevado en la corteza, manteniendo el centro delgado.

    Tip: Evite presionar el borde exterior para que pueda inflarse bien durante el horneado.
  6. 6Lavar y escurrir la rúcula
    Hojas de rúcula fresca sumergidas en un tazón de agua siendo lavadas por una mano enguantada.

    Sumerja la rúcula fresca en agua fría para limpiar a fondo cualquier suciedad o arena, luego transfiera a un centrifugador de ensaladas para eliminar todo el exceso de humedad.

    Tip: Asegúrese de que la rúcula esté completamente seca antes de colocarla en la pizza para evitar que la masa se ablande.
  7. 7Cubrir con rúcula fresca
    Hojas de rúcula verde y fresca esparcidas sobre la base de una pizza caliente recién horneada.

    Tome la masa de pizza recién horneada y distribuya uniformemente la rúcula fresca lavada y completamente escurrida sobre la base de queso derretido.

    Tip: Asegúrese de que la rúcula esté bien seca después del lavado para evitar que la pizza quede empapada.
  8. 8Colocar el jamón de Parma
    Rebanadas de jamón de Parma curado colocadas suavemente a mano sobre una pizza cubierta con rúcula.

    Coloque cuidadosamente las delicadas lonchas de jamón de Parma sobre la cama de rúcula fresca encima de la base de pizza tibia y recién horneada.

    Tip: Agregue el jamón de Parma mientras la pizza aún está caliente para que la grasa se ablande ligeramente y libere su rico sabor.
  9. 9Rallar el queso parmesano
    Queso parmesano recién rallado cayendo sobre una pizza preparada cubierta con verduras y carne curada.

    Use un rallador de queso para distribuir queso parmesano fresco generosamente sobre la pizza ensamblada justo antes de servir.

    Tip: El parmesano recién rallado proporciona un toque salado e intenso que equilibra maravillosamente los ricos sabores de la carne y las verduras.

Almacenamiento y Recalentamiento

Refrigerador
1-2 days
Guarde la pizza sobrante en un recipiente hermético, aunque es mejor disfrutarla recién hecha.
Recalentamiento
5 min
Recaliente las porciones en una sartén caliente a fuego medio-bajo o en un horno precalentado para restaurar el crujido de la masa.

Quemar Calorías

Correr
~65 minutos a un ritmo moderado (~10 km/h).
Ciclismo relajado
~1 hora y 45 minutos a paso constante (~15 km/h).
Caminata a paso ligero
~2 horas y 10 minutos a paso constante (~5 km/h).

Preguntas Frecuentes

Sí, puede dejar que la masa suba a temperatura ambiente durante 2 a 3 horas después del reposo inicial, aunque la fermentación en frío proporciona una textura y un sabor muy superiores.
Tanto la rúcula fresca como el jamón de Parma siempre deben agregarse después de que la base de la pizza haya terminado de hornearse para preservar su textura fresca y sabores delicados.
La harina italiana tipo 00 con un contenido de proteína del 11 al 12.5 por ciento es ideal para lograr una textura clásica napolitana, pero la harina de fuerza sirve como una excelente alternativa.
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