Clásica Pizza Italiana de Parma
Una auténtica pizza de Parma de estilo napolitano con una masa fina fermentada en frío durante 24 horas, cubierta con mozzarella fresca, rúcula picante, delicado jamón de Parma y queso parmesano rallado.
La pizza de Parma representa el pináculo de la simplicidad culinaria italiana, combinando una masa alveolada y tostada con carnes curadas de alta calidad y verduras frescas. El contraste de texturas entre la masa tibia y crujiente frente al fresco y sabroso jamón de Parma y la rúcula crea una experiencia gourmet perfectamente equilibrada.
Ingredientes
- 250 g harina italiana para pizza tipo 00
- 180 g agua tibia
- 5 g sal marina
- 3.8 g levadura
- 15 g aceite de oliva virgen extra
- 150 g queso mozzarella
- 120 g jamón de Parma
- 50 g queso parmesano
- 50 g rúcula fresca
- to taste hojas de albahaca fresca
- to taste vinagre balsámico italiano añejo
Instrucciones
- 1Activar la levadura y mezclar los ingredientes

Vierta agua tibia en un tazón grande para activar la levadura, luego agregue el aceite de oliva y la harina de pizza italiana.
Tip: Asegúrese de que el agua esté tibia pero no caliente para evitar matar la levadura. - 2Mezclar en una masa rústica

Usando una espátula de madera, combine bien todos los ingredientes dentro del tazón hasta que no quede harina seca, creando una masa rústica y pegajosa.
Tip: No mezcle demasiado en esta etapa; solo asegúrese de que toda la harina esté incorporada. - 3Amasar la masa de pizza

Tome la masa rústica reposada y amásela sobre su superficie de trabajo durante aproximadamente 5 a 10 minutos hasta que se vuelva relativamente suave y elástica.
Tip: Siga amasando constantemente hasta que la superficie de la masa se tense y se sienta suave al tacto. - 4Aceitar el bol de fermentación

Cubra el interior de un tazón de manera uniforme con aceite de oliva virgen extra antes de colocar la masa amasada adentro para la fermentación en frío.
Tip: Una ligera capa de aceite evita que la masa se pegue a medida que se expande. - 5Dar forma a la base de la pizza

Espolvoree una bola de masa con harina y presione suavemente el centro hacia abajo con las manos para crear un borde exterior elevado en la corteza, manteniendo el centro delgado.
Tip: Evite presionar el borde exterior para que pueda inflarse bien durante el horneado. - 6Lavar y escurrir la rúcula

Sumerja la rúcula fresca en agua fría para limpiar a fondo cualquier suciedad o arena, luego transfiera a un centrifugador de ensaladas para eliminar todo el exceso de humedad.
Tip: Asegúrese de que la rúcula esté completamente seca antes de colocarla en la pizza para evitar que la masa se ablande. - 7Cubrir con rúcula fresca

Tome la masa de pizza recién horneada y distribuya uniformemente la rúcula fresca lavada y completamente escurrida sobre la base de queso derretido.
Tip: Asegúrese de que la rúcula esté bien seca después del lavado para evitar que la pizza quede empapada. - 8Colocar el jamón de Parma

Coloque cuidadosamente las delicadas lonchas de jamón de Parma sobre la cama de rúcula fresca encima de la base de pizza tibia y recién horneada.
Tip: Agregue el jamón de Parma mientras la pizza aún está caliente para que la grasa se ablande ligeramente y libere su rico sabor. - 9Rallar el queso parmesano

Use un rallador de queso para distribuir queso parmesano fresco generosamente sobre la pizza ensamblada justo antes de servir.
Tip: El parmesano recién rallado proporciona un toque salado e intenso que equilibra maravillosamente los ricos sabores de la carne y las verduras.