Pizza artesanal de jamón de Parma
rúcula
Disfruta del equilibrio perfecto entre el jamón de Parma salado y la frescura crujiente de la rúcula en esta pizza artesanal de masa ligera y dorada.
Esta receta resalta la filosofía italiana de utilizar ingredientes de alta calidad y sencillos para crear sabores extraordinarios. La combinación del jamón de Parma en láminas finas con la rúcula vibrante ofrece un contraste refrescante frente a la riqueza de la mozzarella fundida. Al hornearse a alta temperatura, la masa desarrolla una textura aireada que sirve como el lienzo perfecto para estos ingredientes premium.
Ingredientes
- 120 g harina para pizza
- 30 g premezcla para pizza
- 110 g agua helada
- 3 g sal
- 1 g levadura
- al gusto salsa de tomate y albahaca
- al gusto queso mozzarella
- 1 puñado rúcula fresca
- 3–4 rebanadas jamón de Parma
- 5–6 tomates cherry
- opcional aceite de oliva
Instrucciones
- 1Combinar ingredientes secos

Coloca un bol grande sobre una báscula digital y combina 120g de harina para pizza, 30g de premezcla, 3g de sal y 1g de levadura. Las medidas precisas son fundamentales para la consistencia de la masa.
Tip: El uso de una báscula digital es crucial para obtener los ratios exactos requeridos en una masa de estilo profesional. - 2Disolver la levadura

Mide 110g de agua helada en un recipiente y disuelve la levadura batiendo hasta integrarla completamente. El agua fría ayuda a controlar la fermentación para lograr una mejor masa.
Tip: Asegúrate de que el agua esté muy fría para mantener la temperatura de la masa baja durante el mezclado inicial. - 3Unir ingredientes húmedos y secos

Vierte suavemente la mezcla de agua y levadura en el bol con los ingredientes secos. Este es el primer paso para formar la masa.
Tip: Vierte lentamente para asegurar que toda la harina se hidrate de forma uniforme al comenzar a mezclar. - 4Mezclar y amasar

Usa una cuchara de madera para integrar los ingredientes y, posteriormente, amasa con las manos hasta obtener una masa uniforme y suave.
Tip: Amasa hasta que la masa esté elástica y se despegue limpiamente de las paredes del bol. - 5Amasado final

Continúa amasando con las manos hasta que la masa sea suave, elástica y uniforme.
Tip: Mantén los dedos ligeramente húmedos para evitar que la masa se pegue durante el proceso de plegado. - 6Dar forma a la masa

Estira suavemente la masa fermentada hasta formar un círculo. Gírala sobre tus puños cerrados para expandirla uniformemente por gravedad sin romper la estructura del gluten.
Tip: Realiza movimientos suaves y constantes para asegurar un grosor uniforme en toda la base. - 7Aplicar la salsa

Una vez estirada la masa, distribuye una cantidad generosa de salsa de tomate y albahaca en el centro. Usa el reverso de la cuchara para extenderla en círculos, dejando un borde libre para la corteza.
Tip: Aplica una capa fina y uniforme para evitar que la masa se humedezca demasiado durante la cocción rápida. - 8Añadir queso y tomates

Distribuye equitativamente las láminas de mozzarella y los tomates cherry partidos. Termina con un chorrito de aceite de oliva para realzar los sabores durante el horneado.
Tip: Coloca los tomates cherry con la cara cortada hacia arriba para ayudar a que se ampollen y liberen su sabor. - 9Hornear la pizza

Desliza la pizza sobre una pala metálica e introdúcela en un horno precalentado a 400°C. Hornea durante 2 minutos hasta que la masa esté dorada y el queso burbujee.
Tip: Prepara todo con antelación para introducir la pizza rápidamente y mantener la temperatura alta necesaria para una corteza perfecta.