Pizza Casera de Salchicha Italiana
Champiñones
Olvídate de pedir a domicilio y prepara esta acogedora pizza casera de salchicha italiana desde cero. Cuenta con una masa esponjosa, vibrante salsa de tomate fresco y mucho queso derretido.
Hacer pizza en casa es una experiencia increíblemente gratificante, especialmente cuando te tomas el tiempo de preparar la masa y la salsa desde cero. Esta receta en particular adopta un enfoque rústico y reconfortante, combinando una masa de levadura con una salsa brillante de tomate fresco y vino blanco. Cubierta con terrosas setas shiitake, sabrosa salchicha italiana y un sorprendente toque crujiente de repollo rallado, es una versión maravillosamente única de un clásico favorito de la familia.
Ingredientes
- 2 cups harina para dumplings o harina de trigo
- 1 tsp levadura seca
- 1 huevo
- to taste agua tibia
- 3 tomates frescos
- 1 tbsp mantequilla
- 2 cloves ajo, picado
- 1 splash vino blanco
- 1 tsp sal
- 1 tsp azúcar
- 1 tbsp albahaca fresca, picada
- 1 tbsp mezcla de maicena (agua y maicena)
- 2 cups queso mozzarella rallado
- 1/2 cup setas shiitake deshidratadas, rehidratadas y en rodajas
- 1 cup repollo verde, rallado
- 1 cup salchicha italiana, en rodajas
Instrucciones
- 1Mezclar los ingredientes secos

Comienza preparando la masa de la pizza. En un tazón grande, coloca la harina y vierte la levadura seca. Aunque se puede agregar un huevo para aumentar el sabor, comienza mezclando los ingredientes secos antes de incorporar lentamente el agua tibia.
Tip: Agrega el agua tibia en pequeñas tandas mientras mezclas; esto hace que sea mucho más fácil controlar la consistencia de la masa. - 2Mezclar los ingredientes de la masa

En un tazón para mezclar, combina la harina, la levadura, un huevo y el agua tibia. Usa una espátula para revolver la mezcla a fondo hasta que forme grumos gruesos.
Tip: Agregar un huevo es opcional, pero enriquece el sabor de la masa de pizza. Asegúrate de que el agua esté tibia para ayudar a activar la levadura correctamente sin matarla. - 3Amasar y fermentar la masa

Una vez que la mezcla forme grumos, amásala a mano hasta que se convierta en una bola de masa suave y redonda. Cubre el tazón con un paño húmedo o envoltura de plástico y déjala fermentar a temperatura ambiente durante unos 20 minutos.
Tip: Sabrás que la masa ha fermentado lo suficiente cuando aumente visiblemente de tamaño y al presionar un agujero en el centro, este no recupere su forma original. - 4Estirar la base de la pizza

Después de la primera fermentación, amasa ligeramente la masa para liberar el aire atrapado. Espolvorea tu superficie de trabajo o papel pergamino con un poco de harina, y usa un rodillo para aplanar la masa en forma circular.
Tip: Esta cantidad de masa rinde para aproximadamente una pizza de 12 pulgadas. Estira desde el centro hacia afuera para asegurar un grosor uniforme. - 5Formar el borde de la masa

Para evitar que la salsa de tomate y los rellenos se derramen durante el horneado, dobla y pellizca cuidadosamente los bordes exteriores de la masa aplanada hacia adentro. Esto crea un borde ligeramente elevado alrededor de la base de la pizza.
Tip: Pellizca los bordes firmemente para que se sellen bien y mantengan su estructura en el horno. - 6Perforar la base

Usa un tenedor para hacer pequeños agujeros de manera uniforme en toda la superficie plana de la masa. Esto permite que el vapor escape y evita que la base se infle de manera desigual. Cubre con un paño húmedo para una segunda fermentación de 20 minutos.
Tip: Evita hacer agujeros en el borde elevado de la masa, ya que esa parte debe inflarse y volverse aireada durante el horneado. - 7Cortar los tomates frescos

Prepara los tomates cortándolos en trozos pequeños sobre una tabla de cortar. Usar tomates frescos en lugar de pasta comprada le da a la salsa de pizza casera un sabor vibrante y brillante que eleva todo el plato.
Tip: Si prefieres una salsa más suave, puedes escaldar rápidamente los tomates en agua hirviendo para pelarlos fácilmente antes de cortarlos. - 8Saltear los aromáticos y los tomates

Calienta una cucharada de mantequilla en una sartén a fuego medio y agrega el ajo picado. Una vez que esté fragante, incorpora los trozos de tomate fresco y saltéalos para que liberen sus jugos. Vierte un chorrito de vino blanco y luego sazona con sal y azúcar.
Tip: Añadir una pizca de azúcar ayuda a equilibrar la acidez natural de los tomates frescos. - 9Cocinar a fuego lento la salsa de tomate

Mientras la masa fermenta, prepara la salsa en una sartén a fuego medio. Saltea el ajo picado en mantequilla hasta que esté fragante, luego agrega los tomates picados. Sazona con un chorrito de vino blanco, sal y azúcar, y cocina a fuego lento hasta que el líquido se reduzca. Termina incorporando una pequeña cantidad de mezcla de maicena para lograr una consistencia espesa y fácil de untar.
Tip: Usar tomates frescos en lugar de salsa comprada le da a la pizza un sabor mucho más parecido al que encontrarías en un restaurante de alta gama. - 10Extender la salsa de tomate

Coloca la salsa de tomate terminada y espesada en el centro de la masa de pizza fermentada. Usa una brocha o espátula para esparcirla uniformemente en un movimiento circular, dejando los bordes doblados sin cubrir para retener los ingredientes.
Tip: Asegúrate de que la salsa se haya enfriado un poco antes de esparcirla, para que no ablande demasiado la masa de la pizza. - 11Agregar la primera capa de ingredientes

Espolvorea una capa base generosa de queso rallado sobre la salsa de tomate recién esparcida. A continuación, distribuye uniformemente las setas shiitake en rodajas y el repollo verde fresco rallado sobre la pizza para añadir una textura y sabor únicos.
Tip: Las setas shiitake deshidratadas que han sido rehidratadas a menudo proporcionan un sabor mucho más fuerte y terroso que las frescas. - 12Terminar de armar la pizza

Agrega otra capa de queso rallado sobre las setas y el repollo. Cubre la pizza con las rodajas de salchicha italiana, espaciándolas para que cada porción tenga un sabroso trozo de carne.
Tip: Usar setas shiitake deshidratadas e hidratadas en lugar de frescas proporciona un sabor terroso mucho más fuerte y robusto. - 13Hornear la pizza

Coloca cuidadosamente la pizza completamente armada en una bandeja para hornear y transfiérela al horno. Ajusta la temperatura a 150 grados Celsius y hornea durante unos 20 minutos. Una vez horneada, el queso estará perfectamente derretido para un delicioso bocado elástico.
Tip: Vigila la pizza durante los últimos minutos de horneado para asegurarte de que el queso se derrita a la perfección sin quemarse.