Pizza de Rúcula
Prosciutto

Por DishFrames
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Eleva tu pizza casera con esta sofisticada combinación de rúcula crujiente, delicadas cintas de sabroso prosciutto y cremosa mozzarella fresca.

↓ Los ingredientes ↓ Los pasos

Esta pizza es una clase magistral en el equilibrio de sabores y texturas audaces. Al agregar la rúcula fresca y el prosciutto solo después de que la pizza sale del horno, el calor marchita suavemente las hojas y libera la sabrosa grasa del prosciutto sin comprometer la textura crujiente de la masa. Es un plato vibrante, con calidad de restaurante, que aporta un toque de elegancia italiana a la cocina de tu hogar.

Una pizza gourmet cubierta con rúcula fresca, finas cintas de prosciutto y porciones de cremosa mozzarella sobre una tabla rústica.
Una pizza gourmet cubierta con rúcula fresca, finas cintas de prosciutto y porciones de cremosa mozzarella sobre una tabla rústica.
Preparación20 mins
Cocción15 mins
Total35 mins
Porciones1 pizza (8 porciones)
DificultadIntermedio
Calorías650 kcal

Ingredientes

Instrucciones

  1. 1Estirar la masa de pizza
    Primer plano de unas manos presionando y estirando la masa de pizza sobre una mesa de metal enharinada.

    Coloca la bola de masa fermentada sobre una superficie espolvoreada con harina. Con las palmas de las manos, presiona firmemente en el centro de la masa y trabaja suavemente hacia afuera para estirarla formando una base circular, manteniendo un borde ligeramente más grueso para la corteza.

    Tip: Trabaja con suavidad para mantener las burbujas de aire dentro de los bordes, lo que ayudará a que suba perfectamente en el horno.
  2. 2Dar forma a la base
    Plano general que muestra unas manos estirando expertamente la base circular de masa de pizza sobre la mesa de acero inoxidable.

    Continúa estirando la masa a mano sobre la mesa de metal, asegurando un grosor uniforme en el centro mientras conservas el perímetro de la corteza. La masa debe ser lo suficientemente elástica y flexible para alcanzar el tamaño deseado sin romperse.

    Tip: Si la masa se encoje constantemente, déjala reposar unos 5 minutos para relajar el gluten antes de continuar.
  3. 3Aplicar la salsa
    Un cucharón esparciendo salsa de tomate de un rojo vibrante en forma de espiral sobre la masa de pizza cruda.

    Con el dorso de un cucharón, aplica una cantidad generosa de salsa de tomate en el centro de la masa. Extiéndela hacia afuera con un movimiento suave y en espiral, cubriendo la base uniformemente y dejando el borde exterior libre.

    Tip: Usa un toque ligero con el cucharón para evitar rasgar la base de la masa.
  4. 4Añadir el queso
    Queso rallado siendo espolvoreado sobre la base de salsa de tomate en la masa de pizza.

    Espolvorea uniformemente una capa de queso mozzarella rallado sobre la base de salsa de tomate. Asegúrate de que el queso esté bien distribuido para cubrir la salsa y lograr un fundido uniforme durante el horneado.

    Tip: Trata de mantener el queso alejado del borde extremo para evitar que se queme contra el suelo caliente del horno.
  5. 5Decorar con rúcula
    Hojas verdes y frescas de rúcula colocadas sobre la masa de pizza caliente recién horneada.

    Una vez que la pizza esté horneada y fuera del horno, esparce inmediatamente un puñado generoso de hojas de rúcula frescas y lavadas sobre el queso caliente y derretido. El calor de la pizza marchitará ligeramente la rúcula, realzando su sabor picante.

    Tip: Agrega la rúcula justo antes de servir para que las hojas se mantengan crujientes y vibrantes.
  6. 6Cubrir con prosciutto
    Finas y delicadas lonchas de prosciutto siendo colocadas sobre la pizza como toque final.

    Toma cintas finas y delicadas de prosciutto y colócalas sobre la pizza, encima de la rúcula. El calor residual derretirá la grasa del prosciutto, haciéndolo tierno y sabroso.

    Tip: Dobla las lonchas de prosciutto sin apretar para crear volumen y una apariencia apetitosa en la pizza.

Almacenamiento y Recalentamiento

Refrigerador
2 días
Retira la rúcula y el prosciutto antes de guardar; almacena la pizza en un recipiente hermético.
Recalentamiento
8–10 min
Recalienta en un horno a 190°C hasta que la masa esté crujiente. Agrega rúcula y prosciutto frescos después de recalentar.

Quemar Calorías

Correr
~70 minutos a un ritmo moderado (~8 km/h).
Natación
~80 minutos de vueltas constantes.
Caminata Rápida
~2 horas y 10 minutos a un ritmo constante (~6 km/h).

Preguntas Frecuentes

Es mejor agregarlo después. Hornear el prosciutto por mucho tiempo puede endurecerlo y hacerlo demasiado salado. Colocarlo sobre la pizza caliente recién horneada permite que el calor residual caliente la grasa lo suficiente para que quede tierno.
Esto es causado por la tensión del gluten. Simplemente deja reposar la masa, tapada, entre 5 y 10 minutos. Esto permite que el gluten se relaje, lo que facilitará mucho estirarla hasta la forma deseada sin romperse.
Usa una piedra para pizza o una bandeja para hornear pesada precalentada boca abajo. El calor directo de la superficie caliente es clave para lograr una base crujiente de estilo profesional.
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