Pizza de Rúcula
Prosciutto
Eleva tu pizza casera con esta sofisticada combinación de rúcula crujiente, delicadas cintas de sabroso prosciutto y cremosa mozzarella fresca.
Esta pizza es una clase magistral en el equilibrio de sabores y texturas audaces. Al agregar la rúcula fresca y el prosciutto solo después de que la pizza sale del horno, el calor marchita suavemente las hojas y libera la sabrosa grasa del prosciutto sin comprometer la textura crujiente de la masa. Es un plato vibrante, con calidad de restaurante, que aporta un toque de elegancia italiana a la cocina de tu hogar.
Ingredientes
- 1 ball masa de pizza
- 1/2 cup salsa de tomate
- 150 g queso mozzarella rallado
- 2 cups rúcula fresca
- 6-8 slices prosciutto
- 3-4 dollops mozzarella fresca
- optional aceite de oliva virgen extra
Instrucciones
- 1Estirar la masa de pizza

Coloca la bola de masa fermentada sobre una superficie espolvoreada con harina. Con las palmas de las manos, presiona firmemente en el centro de la masa y trabaja suavemente hacia afuera para estirarla formando una base circular, manteniendo un borde ligeramente más grueso para la corteza.
Tip: Trabaja con suavidad para mantener las burbujas de aire dentro de los bordes, lo que ayudará a que suba perfectamente en el horno. - 2Dar forma a la base

Continúa estirando la masa a mano sobre la mesa de metal, asegurando un grosor uniforme en el centro mientras conservas el perímetro de la corteza. La masa debe ser lo suficientemente elástica y flexible para alcanzar el tamaño deseado sin romperse.
Tip: Si la masa se encoje constantemente, déjala reposar unos 5 minutos para relajar el gluten antes de continuar. - 3Aplicar la salsa

Con el dorso de un cucharón, aplica una cantidad generosa de salsa de tomate en el centro de la masa. Extiéndela hacia afuera con un movimiento suave y en espiral, cubriendo la base uniformemente y dejando el borde exterior libre.
Tip: Usa un toque ligero con el cucharón para evitar rasgar la base de la masa. - 4Añadir el queso

Espolvorea uniformemente una capa de queso mozzarella rallado sobre la base de salsa de tomate. Asegúrate de que el queso esté bien distribuido para cubrir la salsa y lograr un fundido uniforme durante el horneado.
Tip: Trata de mantener el queso alejado del borde extremo para evitar que se queme contra el suelo caliente del horno. - 5Decorar con rúcula

Una vez que la pizza esté horneada y fuera del horno, esparce inmediatamente un puñado generoso de hojas de rúcula frescas y lavadas sobre el queso caliente y derretido. El calor de la pizza marchitará ligeramente la rúcula, realzando su sabor picante.
Tip: Agrega la rúcula justo antes de servir para que las hojas se mantengan crujientes y vibrantes. - 6Cubrir con prosciutto

Toma cintas finas y delicadas de prosciutto y colócalas sobre la pizza, encima de la rúcula. El calor residual derretirá la grasa del prosciutto, haciéndolo tierno y sabroso.
Tip: Dobla las lonchas de prosciutto sin apretar para crear volumen y una apariencia apetitosa en la pizza.