Pizza Crujiente a la Sartén
Anchoas y Bacón
Disfruta de una explosión de sabor con esta pizza a la sartén que combina el toque salino de las anchoas, el ahumado del bacón y una masa perfectamente dorada y crujiente.
La pizza a la sartén es una alternativa brillante para quienes buscan una masa crujiente de estilo profesional sin necesidad de un horno especializado. Esta versión aprovecha el intenso umami de las anchoas en conserva y la riqueza del bacón para crear un sabor profundo y reconfortante. Al cocinar la masa en una sartén aceitada, se consigue un crujiente único que equilibra perfectamente la suavidad del queso fundido.
Ingredientes
- 250 g harina de trigo
- 5 g levadura seca
- 1 tsp sal
- 1 tsp azúcar
- 3 tbsp aceite de oliva virgen extra
- 125 ml agua tibia
- 100 ml salsa para pizza
- 1 tin anchoas en conserva
- 100 g trocitos de bacón
- 150 g queso rallado
- to taste salsa agripicante
Instrucciones
- 1Añadir la levadura seca

Comienza añadiendo 5g de levadura seca al bol con 250g de harina. Usar levadura en sobre asegura que se mantenga fresca y activa, lo cual es esencial para que la masa suba correctamente.
Tip: Si usas levadura de un frasco grande, asegúrate de que haya estado bien cerrada y en un lugar seco para evitar que la masa no suba. - 2Añadir la sal

Añade una cucharadita de sal a la mezcla. La sal es fundamental tanto para el sabor como para fortalecer la estructura de la masa, logrando una textura mucho más agradable al morder.
Tip: Usar una báscula digital es mucho más preciso que las tazas de medir, garantizando que la masa tenga siempre la misma consistencia. - 3Añadir el azúcar

A continuación, incorpora el azúcar al bol. El azúcar sirve de alimento para la levadura, facilitando el levado y ayudando a que la masa desarrolle un precioso color dorado al cocinarse.
Tip: Procura esparcir la sal por los bordes en lugar de ponerla directamente sobre la levadura para no inhibir su activación inicial. - 4Añadir aceite de oliva

Vierte un chorrito de aceite de oliva virgen extra. Esto hará que la masa sea más elástica y manejable, además de aportar un aroma mediterráneo inconfundible a la base.
Tip: Para obtener el mejor resultado final, utiliza siempre un aceite de oliva virgen extra de buena calidad. - 5Añadir agua tibia

Vierte con cuidado el agua tibia. Debe estar a una temperatura similar a la del cuerpo para activar la levadura sin dañarla. Una proporción de dos partes de harina por una de agua suele ser el estándar ideal.
Tip: Si el agua quema, matará la levadura; si está fría, la masa tardará horas en subir. Pruébala en el reverso de la muñeca para asegurar que esté tibia. - 6Mezclar los ingredientes

Usa unos palillos de madera para mezclar los ingredientes húmedos y secos. Este método es muy eficaz para integrar el agua en la harina antes de pasar al amasado manual.
Tip: Mezclar inicialmente con palillos evita que la masa se pegue en exceso a los dedos durante la fase más húmeda y pringosa. - 7Amasar la masa

Trabaja la mezcla a mano dentro del bol hasta formar una masa suave y elástica. Este paso desarrolla el gluten necesario para conseguir una pizza aireada y ligera.
Tip: Un amasado firme y constante antes del reposo garantiza una textura superior en la pizza terminada. - 8Comprobar la fermentación

Tras dejar reposar la masa, comprueba que haya aumentado considerablemente de volumen. Debe sentirse blanda y llena de aire al presionarla ligeramente a través del film protector.
Tip: El tiempo necesario variará según el calor de tu cocina. Busca siempre que la masa duplique su tamaño original. - 9Dividir la masa

Una vez fermentada, saca la masa del bol y divídela en dos partes iguales. Esta cantidad es perfecta para preparar dos pizzas individuales con una base muy crujiente.
Tip: Si la masa se te pega a las manos, úntatelas con un poco de aceite en lugar de añadir más harina para no endurecer la base. - 10Aceitar la sartén

Pon un chorro de aceite de oliva en una sartén negra. El aceite no solo evita que la masa se pegue, sino que ayuda a freír la base, dándole ese toque crujiente y dorado tan característico.
Tip: Mueve la sartén o usa un pincel para asegurar que toda la superficie esté cubierta por una capa uniforme de aceite. - 11Dar forma a la masa en la sartén

Coloca una porción de masa en el centro de la sartén aceitada. Usa las yemas de los dedos para extenderla con cuidado hasta que cubra todo el fondo y llegue a las paredes.
Tip: Intenta que la masa quede con un grosor uniforme para que se cocine de forma homogénea por todas partes. - 12Añadir la salsa de pizza

Usa una cuchara para extender una capa fina de salsa de tomate sobre la masa. Deja un pequeño borde exterior sin salsa para que se forme el borde de la pizza.
Tip: No te excedas con la cantidad de salsa en el centro; demasiada humedad puede ablandar la masa y evitar que quede crujiente. - 13Poner las anchoas

Abre la lata de anchoas y ve colocando los filetes sobre la salsa con ayuda de unos palillos. Distribúyelos de forma equilibrada para que el sabor salino llegue a cada bocado.
Tip: Dado que las anchoas tienen un sabor potente, separarlas bien ayuda a que complementen el resto de ingredientes sin resultar abrumadoras. - 14Añadir las tiras de bacón

Reparte trozos de bacón crudo sobre la pizza. Al cocinarse lentamente en la sartén, soltarán su grasa y aportarán un ahumado delicioso que combina genial con las anchoas.
Tip: Cortar el bacón en trozos pequeños facilita que se cocine por completo durante el tiempo que la pizza está al fuego. - 15Terminar con queso rallado

Esparce una cantidad generosa de queso rallado sobre el bacón y las anchoas. Cubre bien toda la superficie para que se forme una capa fundida y fragante al calentarse.
Tip: Usa un queso con buena capacidad de fundido como la mozzarella y añade un último chorrito de aceite de oliva por encima. - 16Rociar y cocinar

Termina con un último toque de aceite de oliva sobre los ingredientes. Tapa la sartén y cocina a fuego medio-bajo hasta que la base esté crujiente, la masa cocida y el queso burbujeante.
Tip: Usa una tapa que encaje bien para retener el calor y asegurar que el queso se funda perfectamente mientras la base se dora.