Pizza Crujiente a la Sartén
Anchoas y Bacón

Por DishFrames
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Disfruta de una explosión de sabor con esta pizza a la sartén que combina el toque salino de las anchoas, el ahumado del bacón y una masa perfectamente dorada y crujiente.

↓ Los ingredientes ↓ Los pasos

La pizza a la sartén es una alternativa brillante para quienes buscan una masa crujiente de estilo profesional sin necesidad de un horno especializado. Esta versión aprovecha el intenso umami de las anchoas en conserva y la riqueza del bacón para crear un sabor profundo y reconfortante. Al cocinar la masa en una sartén aceitada, se consigue un crujiente único que equilibra perfectamente la suavidad del queso fundido.

Una pizza recién hecha en sartén negra con queso fundido, trocitos de bacón y anchoas saladas.
Una pizza recién hecha en sartén negra con queso fundido, trocitos de bacón y anchoas saladas.
Preparación20 mins
Cocción1 hr 15 mins
Total1 hr 35 mins
Porciones2 raciones
DificultadFácil
Calorías650 kcal

Ingredientes

Instrucciones

  1. 1Añadir la levadura seca
    Una mano vertiendo gránulos de levadura seca de un sobre plateado en un bol de acero con harina blanca.

    Comienza añadiendo 5g de levadura seca al bol con 250g de harina. Usar levadura en sobre asegura que se mantenga fresca y activa, lo cual es esencial para que la masa suba correctamente.

    Tip: Si usas levadura de un frasco grande, asegúrate de que haya estado bien cerrada y en un lugar seco para evitar que la masa no suba.
  2. 2Añadir la sal
    Persona vertiendo condimento blanco de un sobre plateado en un bol de metal con harina.

    Añade una cucharadita de sal a la mezcla. La sal es fundamental tanto para el sabor como para fortalecer la estructura de la masa, logrando una textura mucho más agradable al morder.

    Tip: Usar una báscula digital es mucho más preciso que las tazas de medir, garantizando que la masa tenga siempre la misma consistencia.
  3. 3Añadir el azúcar
    Una pequeña cuchara blanca añadiendo sal a un bol de harina y levadura sobre una báscula de cocina.

    A continuación, incorpora el azúcar al bol. El azúcar sirve de alimento para la levadura, facilitando el levado y ayudando a que la masa desarrolle un precioso color dorado al cocinarse.

    Tip: Procura esparcir la sal por los bordes en lugar de ponerla directamente sobre la levadura para no inhibir su activación inicial.
  4. 4Añadir aceite de oliva
    Un chorro de aceite de oliva amarillo cayendo de una botella de cristal en un bol con harina.

    Vierte un chorrito de aceite de oliva virgen extra. Esto hará que la masa sea más elástica y manejable, además de aportar un aroma mediterráneo inconfundible a la base.

    Tip: Para obtener el mejor resultado final, utiliza siempre un aceite de oliva virgen extra de buena calidad.
  5. 5Añadir agua tibia
    Agua tibia vertiéndose desde una jarra medidora de plástico en un bol con harina e ingredientes secos.

    Vierte con cuidado el agua tibia. Debe estar a una temperatura similar a la del cuerpo para activar la levadura sin dañarla. Una proporción de dos partes de harina por una de agua suele ser el estándar ideal.

    Tip: Si el agua quema, matará la levadura; si está fría, la masa tardará horas en subir. Pruébala en el reverso de la muñeca para asegurar que esté tibia.
  6. 6Mezclar los ingredientes
    Persona usando palillos de madera para remover enérgicamente la mezcla de harina y líquidos en un bol.

    Usa unos palillos de madera para mezclar los ingredientes húmedos y secos. Este método es muy eficaz para integrar el agua en la harina antes de pasar al amasado manual.

    Tip: Mezclar inicialmente con palillos evita que la masa se pegue en exceso a los dedos durante la fase más húmeda y pringosa.
  7. 7Amasar la masa
    Manos amasando masa de pizza dentro de un bol de acero inoxidable sobre una encimera blanca.

    Trabaja la mezcla a mano dentro del bol hasta formar una masa suave y elástica. Este paso desarrolla el gluten necesario para conseguir una pizza aireada y ligera.

    Tip: Un amasado firme y constante antes del reposo garantiza una textura superior en la pizza terminada.
  8. 8Comprobar la fermentación
    Manos presionando una gran bola de masa pálida que ha subido dentro de un bol cubierto con film transparente.

    Tras dejar reposar la masa, comprueba que haya aumentado considerablemente de volumen. Debe sentirse blanda y llena de aire al presionarla ligeramente a través del film protector.

    Tip: El tiempo necesario variará según el calor de tu cocina. Busca siempre que la masa duplique su tamaño original.
  9. 9Dividir la masa
    Dos manos separando un trozo grande de masa de pizza suave y elástica en dos secciones iguales.

    Una vez fermentada, saca la masa del bol y divídela en dos partes iguales. Esta cantidad es perfecta para preparar dos pizzas individuales con una base muy crujiente.

    Tip: Si la masa se te pega a las manos, úntatelas con un poco de aceite en lugar de añadir más harina para no endurecer la base.
  10. 10Aceitar la sartén
    Aceite de oliva vertiéndose de una botella de cristal en una sartén negra antiadherente.

    Pon un chorro de aceite de oliva en una sartén negra. El aceite no solo evita que la masa se pegue, sino que ayuda a freír la base, dándole ese toque crujiente y dorado tan característico.

    Tip: Mueve la sartén o usa un pincel para asegurar que toda la superficie esté cubierta por una capa uniforme de aceite.
  11. 11Dar forma a la masa en la sartén
    Persona usando las manos para presionar y aplanar un círculo de masa de pizza en una sartén negra.

    Coloca una porción de masa en el centro de la sartén aceitada. Usa las yemas de los dedos para extenderla con cuidado hasta que cubra todo el fondo y llegue a las paredes.

    Tip: Intenta que la masa quede con un grosor uniforme para que se cocine de forma homogénea por todas partes.
  12. 12Añadir la salsa de pizza
    Extendiendo salsa de tomate roja brillante sobre la masa cruda en una sartén con una cuchara de metal.

    Usa una cuchara para extender una capa fina de salsa de tomate sobre la masa. Deja un pequeño borde exterior sin salsa para que se forme el borde de la pizza.

    Tip: No te excedas con la cantidad de salsa en el centro; demasiada humedad puede ablandar la masa y evitar que quede crujiente.
  13. 13Poner las anchoas
    Usando palillos de madera para coger anchoas de una lata metálica y ponerlas sobre la base de pizza con salsa.

    Abre la lata de anchoas y ve colocando los filetes sobre la salsa con ayuda de unos palillos. Distribúyelos de forma equilibrada para que el sabor salino llegue a cada bocado.

    Tip: Dado que las anchoas tienen un sabor potente, separarlas bien ayuda a que complementen el resto de ingredientes sin resultar abrumadoras.
  14. 14Añadir las tiras de bacón
    Manos colocando trozos rectangulares de bacón crudo sobre una pizza con tomate y anchoas.

    Reparte trozos de bacón crudo sobre la pizza. Al cocinarse lentamente en la sartén, soltarán su grasa y aportarán un ahumado delicioso que combina genial con las anchoas.

    Tip: Cortar el bacón en trozos pequeños facilita que se cocine por completo durante el tiempo que la pizza está al fuego.
  15. 15Terminar con queso rallado
    Una mano esparciendo una capa generosa de queso rallado amarillo y blanco sobre una pizza completa en la sartén.

    Esparce una cantidad generosa de queso rallado sobre el bacón y las anchoas. Cubre bien toda la superficie para que se forme una capa fundida y fragante al calentarse.

    Tip: Usa un queso con buena capacidad de fundido como la mozzarella y añade un último chorrito de aceite de oliva por encima.
  16. 16Rociar y cocinar
    Primer plano de una mano rociando aceite de oliva desde una botella oscura sobre una pizza preparada con queso y bacón en la sartén.

    Termina con un último toque de aceite de oliva sobre los ingredientes. Tapa la sartén y cocina a fuego medio-bajo hasta que la base esté crujiente, la masa cocida y el queso burbujeante.

    Tip: Usa una tapa que encaje bien para retener el calor y asegurar que el queso se funda perfectamente mientras la base se dora.

Conservación y Recalentado

Refrigerador
2 días
Guarda las sobras en un recipiente hermético; aunque la masa se ablanda un poco, el sabor se mantiene excelente.
Recalentado
5 min
Recalienta las porciones en una sartén seca a fuego medio para recuperar el crujiente de la base.

Quemar Calorías

Correr
~65 minutos a un ritmo de trote constante (~9 kmh).
Ciclismo recreativo
~1 hora 45 minutos de paseo tranquilo en bicicleta (~15 kmh).
Zumba
~1 hora 25 minutos de baile coreografiado de alta intensidad.

Preguntas Frecuentes

Sí, pero es recomendable disolverla primero en el agua tibia con el azúcar y dejarla reposar 5-10 minutos hasta que aparezca espuma antes de mezclarla con la harina.
Estará lista cuando el queso esté completamente fundido y la base tenga un color marrón dorado oscuro, sintiéndose firme al levantarla un poco con una espátula.
Si lo cortas en trozos finos, se cocinará perfectamente con el calor de la sartén, pero puedes pasarlo un minuto por el fuego antes si te gusta que esté muy crujiente.
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